Mientras Washington estudia un posible apoyo a la propuesta europea de comerciar con Irán, han aparecido inquietantes revelaciones con relación al programa nuclear de Teherán. El Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) anunció que se le había negado el acceso a la base militar de Parchin y Associated Press afirmó que Irán había comenzado a construir un reactor de agua pesada. Francia, Gran Bretaña y Alemania prosiguen a pesar de todo su fútil política de apaciguamiento. Sin embargo, la alianza de los tres grandes de Europa se deshace. En opinión de un responsable iraní, entrevistado por el Financial Times, Francia se muestra «abierta y comprensiva», Alemania «confusa» y Gran Bretaña se distancia desde hace unos veinte días. En realidad, París es el principal apoyo de Irán en el seno de la Unión Europea. Mientras que W. Bush, en su discurso sobre el estado de la Unión, prometía apoyar a los disidentes iraníes, París prohibía la organización de una manifestación en esa capital contra el régimen de los mollahs. Francia, país de la Revolución y de las Luces, se ha convertido en la cuna de la pacificación con relación a los religiosos iraníes y se niega a declarar al Hezbollah como una organización terrorista. De hecho, Irán es el último país de la región donde París mantiene cierta influencia luego de haber perdido Irak en beneficio de Washington y el Líbano en beneficio de Damasco. La manifestación de París iba a tener lugar en Berlín. Pero finalmente, por presiones de Francia y de Irán, Alemania también la prohibió.

Fuente
Washington Times (Estados Unidos)
Propiedad del reverendo Sun Myung Moon (Iglesia de la Unificación).

«The French connection», por Nir Boms y Reza Bulorchi, Washington Times, 11 de marzo de 2005.