Los acontecimientos de las últimas semanas han demostrado nuevamente la necesidad de una alianza entre el nuevo Irak y el Reino Unido. El terrorismo, las revueltas de Basora y el asesinato del jefe de la Iglesia Anglicana de Irak han demostrado que la batalla de Irak no puede ganarse mediante la retirada y el compromiso. Por encima de todo, Gran Bretaña no tiene que pedir disculpas por haber liberado a un pueblo esclavo de las manos de un tirano. Debe conservar toda su determinación.
Hoy nos damos cuenta de que la contención no funcionaba. Es lo que demuestra el escándalo alrededor del programa «petróleo por alimentos», un programa corrompido por el régimen de Sadam Husein. Al mismo tiempo, el dictador trataba de adquirir cohetes de largo alcance norcoreanos a través de Siria. Es cierto que no se encontraron armas de destrucción masiva en Irak, pero mientras estuviera en el poder podía reactivar en cualquier momento el programa de armamentos.
Hoy se hace necesario construir un nuevo Irak y por ello pedí a Tony Blair que mantuviera allí las tropas británicas. Los británicos no se percatan del avance de la democracia en Irak y no se deben tomar los hooligans de Basora como representantes del pueblo que, masivamente, ha desafiado el terrorismo para acudir a votar. Los terroristas no tienen apoyo popular.

Fuente
The Times (Reino Unido)

«Iraq’s message to Mr Blair: we still need the troops that saved us from tyranny», por Jalal Talabani, Times, 10 de octubre de 2005.