Ni novedosos o con mensajes distintos, los vendepatrias y felones que se regalaron al invasor en 1879-1883 o los que por hacer negocios pingues traicionando al colectivo del pueblo peruano, se reproducen en el tiempo, reiteran su presencia cancerosa y hoy, como ayer, “advierten alarmados” de las “provocaciones”, sobre el “ruido político” y son siempre los embajadores de la amnesia histórica. Hay que “olvidar” las ofensas, no recordar la pezuña bestial y absurda de los conquistadores porque eso “no contribuye a la integración”. Cuando un peruano pisa su tierra, no hay reto a nadie y sólo afirmación de que lo nuestro se defiende y no se mercadea o comercia por TLCs o negocitos en que siempre participan pandillas minoritarias.

En el Establo, en la burocracia, en Torre Tagle, en los ministerios, en Defensa, están los quintacolumnas predicando sus miedos y protegiendo sus intereses de capilla. ¿Cómo entender que un traidorzuelo barato como Fabián Novak Talavera, premiado por el gobierno de Chile por “negociar” por Perú en una diferencia ¡precisamente! con el Estado del sur, sea viceministro de Defensa? ¿Cuántos secretos está regalando o vendiendo con tanta frivolidad y silencio cómplice de los partidos, del Congreso, de las ONGs, instituciones que cuando se trata de defender a uno de sus socios, de derecha momia o rabanaría caviar, practica un espíritu de cuerpo abominable?

Ha dicho el parlamentario Juvenal Ordóñez que su grupo legislativo irá a La Concordia. Se ha tomado conocimiento que en el triángulo entre el hito y el real límite que se prevé y especifica en el Tratado del 3 de junio de 1929 y su Protocolo Complementario, hay minado de tierras y una clara violación de ¡ese mismo Tratado! ¿Qué ha dicho o pronunciado nuestra Cancillería? Lo normal es que simplemente no diga nada. No es desdeñable recordar que un eternamente muerto la “conduce” y sus reacciones son de un aletargamiento sine die y sin prisas históricas de ninguna especie. Al señor García Belaunde contenta “informar” que todo se hará en su debido momento. ¿En esta o en otra vida? ¡Pamplinas! Cuando falta sangre, vigor y fuego patrióticos, las aberraciones con patas se producen con una frecuencia impresionante.

Hemos sido informados, gracias al tiovivo trabalenguas que es su lenguaje, que el ministro Wagner Tizón tomó debida nota (él habla de “percepciones”) que Chile persiste en un armamentismo millonario y este mismo funcionario dio por toda respuesta que Perú hará cualquier otra cosa. ¿O sea que cada vez que, no cualquier vecino, Chile, dé una muestra de cómo mejora su poder de fuego, el ministro de Defensa sale a decir que aquí “no pasa nada”.

La comisión civil, ciudadana que llegará a La Concordia debía tener conformación multipartidaria y constituir un gesto interno sobre el no hay que dar cuenta a nadie. Ni en conmemoración (hay estúpidos que pretenden recordar que el 5-4-1879 Chile nos declaró una guerra de invasión) ni en desafío de nadie, simple acto soberano y ejercicio de la nacionalidad. El problema nunca fue Chile ni los chilenos. Y eso debe quedar muy claro. En cambio, los vendepatrias y los felones, sí que lo fueron, lo son y lo seguirán siendo hasta que aguantemos su influencia en miedos de comunicación, en la cosa pública y en todos los ámbitos de la vida nacional. Un país no se construye de basura sino de sus mejores y más íntegros hijos, plenos en devoción democrática pero también firmes para castigar las felonías y traiciones tan recurrentes y parecidas a lo largo de toda la historia republicana.

A los miedosos cuidadores de sus dólares hay que espetarles que un país que no reivindica la memoria de sus mártires, no merece sino la deshonra. La historia, ministerio grave, examen de conciencia, es jueza inflexible, pero no hay que repetir los yerros y sí más bien superarlos.

¡Atentos a la historia; las tribunas aplauden lo que suena bien!

¡Ataquemos al poder; el gobierno lo tiene cualquiera!

¡Hay que romper el pacto infame y tácito de hablar a media voz!

¡Sólo el talento salvará al Perú!

hmujica.blogspot.com Skype: hmujica