Mery Zamora, presidenta nacional de la Unión Nacional de Educadores, UNE, a los maestros y maestras de los pueblos del Ecuador:

“Compañeras y compañeros:

Si venir del corazón del pueblo, ser hija de los pobres y no olvidarse de ello, y colocarse en la orilla de las causas justas, si luchar junto al pueblo y en defensa de la Patria, es calificado de mediocre, me inscribo en la lista de mediocres.

“Si ser maestra unionista, promotora de la unidad de los profesores y opuesta al divisionismo es considerado mediocre, me siento orgullosa de serlo.

“Si oponerse al neoliberalismo en defensa de la educación pública, si rechazar la privatización y municipalización de la escuela fiscal, si luchar junto a los maestros y padres de familia por un mayor presupuesto para la educación es tildado de mediocre, ratifico mi decisión de continuar caminando por ese sendero. “Si promover junto a miles de maestros(as) el cambio de la naturaleza y los métodos de la educación pública, rebatir los esquemas del constructivismo y las competencias y proponer “la educación para la emancipación”, que busca un nuevo rol para la enseñanza, los educandos y los profesores, es calificado de mediocre, no nos llega, lo seguiremos haciendo.

“Si haber estado desde las bases, de manera consecuente y militante en todas las jornadas de lucha del magisterio, en las movilizaciones y los paros, en las marchas y huelgas de hambre; si ser electa por mis compañeras(as) para representarlos en la UNE provincial y nacional, y esforzarme por responder fielmente a sus mandatos es tachado de mediocre, bienvenido ese calificativo, nos honra y nos impulsa a continuar haciéndolo.

“Si defender los intereses y la dignidad del magisterio, si combatir por la mejora de sus salarios insuficientes, del bono fronterizo, de la jubilación digna y del estímulo a la jubilación voluntaria, de la vigencia de la Ley de Carrera Docente y oponerse valientemente a las políticas neoliberales y represivas de los ministros de turno, y particularmente a la gestión del Ministro Vallejo, es visto como expresión de mediocridad, pues me siento orgullosa de serlo.

“Si exigir que se cumplan los compromisos del gobierno, por ejemplo el de crear 12 mil partidas docentes, y que se lo haga correctamente, respetando la ley de Carrera Docente; si demandar que se entregue lo correspondiente a la antigua contribución de 25 dólares por matrícula, si reclamar la reparación y construcción de las escuelas y colegios, si pedir la extensión y cumplimiento cabal de la alimentación escolar, la dotación de libros, cuadernos y uniformes es tachado de mediocre, no nos amedrenta, lo seguiremos haciendo.

“Si inscribirse junto a decenas de millones de ecuatorianos y ecuatorianas en el torrente social que reclama y lucha por el cambio; si incluirse en la Tendencia de Cambio y apoyar al gobierno de Correa en sus actividades en beneficio del pueblo y el país; si apoyar críticamente su candidatura a la Presidencia de la República es considerado mediocre no nos amilana, creemos que tenemos la razón y lo seguiremos haciendo.

“Por ser consecuente con mi origen, con mi calidad de mujer trabajadora y con mi conciencia, formo parte de la izquierda revolucionaria, de mi partido, el MPD (Movimiento Popular Democrático); si por estas razones me califican de mediocre, me enorgullezco de serlo. “La razón no pide fuerza: las personas que somos del pueblo, que abrazamos los principios de la transformación social, que luchamos por la Patria Nueva, que creemos en el socialismo, no somos mediocres, somos luchadores consecuentes y lo continuaremos siendo en todos los actos de la vida. La mediocridad corresponde a una situación de aduladores y adulados, a una posición acomodaticia. El calificativo de mediocre no nos corresponde, somos dignos y valerosos y nadie nos callará.

“En el Ecuador existimos más de 120 000 maestros afiliados de la UNE y la defenderemos como siempre de todos los intentos por dividirla y aplastarla. En nuestra organización prima la democracia y los dirigentes somos elegidos de manera universal y secreta, somos y seremos consecuentes con el mandato de las bases, lucharemos infatigablemente por la educación, la niñez y la juventud, por la dignidad de los maestros y sus intereses; continuaremos en la lucha por la democracia, la soberanía y los intereses populares, por el cambio social”.