El compromiso social de la Universidad Central del Ecuador motivó a los estudiantes y maestros a plantear la creación de una unidad académica que brinde su servicio a la clase trabajadora: así nació la Universidad Popular, en 1938, manteniéndose hasta la actualidad con una favorable acogida en el sector popular.

Brindar los conocimientos y el sustento técnico idóneo a sus estudiantes es el pilar fundamental de esta institución, que ofrece especialidades en: Instalaciones Eléctricas, Instalaciones Sanitarias, Cerrajería y Construcciones, además de valores éticos y morales que le permitan desarrollar su conciencia para aportar en el crecimiento del país.

Actualmente cuenta con trescientos estudiantes, que diariamente al terminar su jornada de trabajo, en la noche asisten a clases en las instalaciones ubicadas en las calles Galápagos y Guayaquil. Los títulos obtenidos en esta institución son reconocidos por la Universidad Central del Ecuador y el Ministerio de Trabajo.

Un año más de vida sirviendo a la comunidad y las perspectivas crecen. “Esperamos que la gratuidad de la enseñanza nos permita llegar a un mayor número de sectores y ciudades en donde nuestra universidad popular va a tener gran influencia” expresa animosamente José Rojas, director de la ‘U’ Popular, mientras continúa su caminata con los estudiantes en el pregón de las fiestas de dicha institución.

’Nos sentimos orgullosos’

Ing. José Rojas, Director Universidad Popular

La Universidad Popular ha brindado su servicio durante 71 años al pueblo, con esto estamos cumpliendo una de las misiones de la Universidad Central como es la vinculación con la comunidad, especialmente con la clase obrera, la clase trabajadora de nuestro país, nuestra institución ha abierto las puertas para que de esta manera los trabajadores se capaciten y ello sea un aporte más al desarrollo del país, nos sentimos orgullosos de que esta unidad académica siga adelante y formando trabajadores en todo el país.

Nuestra universidad tiene buena acogida, especialmente en la clase popular, porque es allí donde se ha desarrollado parte de su vinculación con la comunidad por el hecho de que damos cursos modulares de diferentes especialidades, donde hay concentración popular en barrios, en sindicatos. Por ejemplo, hicimos un convenio con el Instituto Tecnológico de Otavalo y los estudiantes ya están cursando el segundo año de Instalaciones Eléctricas, y esperamos poco a poco continuar expandiéndonos.