Por: Paúl López

La “Alianza Bolivariana para los pueblos de América” (ALBA) finiquitó algunas resoluciones en su primera sesión de la VII Cumbre Extraordinaria desarrollada en octubre, en Bolivia (Cochabamba), con el fin de impulsar las políticas sociales, económicas, educativas y culturales de los pueblos latinoamericanos y caribeños, que en el transcurso de los años han sido saqueados y reducidos a simples colonias por las potencias mundiales, cuyo propósito es adueñarse de sus riquezas y conciencias.

Es por ésta y muchas razones más que el bloque concluyó con algunas resoluciones. Una de ellas fue la aprobación de nuevas medidas contra el gobierno de facto de Roberto Micheletti; para esto Patricia Rodas, canciller de Zelaya, propuso “la aplicación de sanciones económicas y comerciales en contra del régimen golpista de Honduras” y no dejar que los responsables de este golpe permanezcan o ingresen a territorio de los países bolivarianos. Asimismo, la ALBA descartó la posibilidad de reconocer cualquier proceso electoral bajo la tutela del mandato de Micheletti.

Por otro lado, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) tendrá un papel muy importante para la Alianza en el tema de Honduras, puesto que ésta pedirá una “Comisión especial de cancilleres” para que se respete el espacio diplomático de Brasil en Tegucigalpa y se garantice la seguridad del depuesto presidente Manuel Zelaya y su familia.

Durante la reunión el presidente venezolano, Hugo Chávez, dijo que el bloque está en la obligación de eliminar ese golpe de Estado, que afectará a los países latinoamericanos. Además, Chávez propuso la creación de una “Alianza Militar Defensiva” para los países bolivarianos ante los poderes imperialistas.

Por otro lado, el mandatario ecuatoriano, Rafael Correa, sostuvo que las bases militares estadounidenses que tratan de introducirse en Colombia representan una amenaza para el desarrollo de la Alianza. De igual forma , advirtió que hay que estar prevenidos ante el escenario ocurrido en Honduras, ya que se está reestableciendo la derecha en los pueblos de Latinoamérica.

Dentro de lo económico, se aprobó el tratado constitutivo del Sistema Único de Compensación Regional (Sucre), como moneda virtual para realizar los intercambios comerciales, que desplazaría al dólar entre los países miembros del bloque (Venezuela, Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua, Honduras, Dominica, San Vicente y Granadinas y Antigua y Barbuda). El rechazo al bloqueo de EEUU hacia Cuba fue otro de los puntos aprobados por la Alianza Bolivariana. Pero uno de los temas más trascendentes en la reunión fue el referido al calentamiento global, que viven, no solo los países de Latinoamérica, sino el mundo entero. Este tema fue enfrentado por el ALBA con la decisión de elaborar un proyecto sobre los derechos de la madre tierra (la Pacha Mama), con el objetivo de preservar los recursos naturales y salvaguardar a la humanidad de los cambios bruscos del clima. Así lo dijo el principal dirigente de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia, Isaac Ávalos, quien permaneció durante toda la reunión de los mandatarios en Cochabamba. "Hay que perseguir a los crímenes contra nuestro planeta, no hay duda, nosotros planteamos que se debe cobrar a los países desarrollados que contaminaron a nuestros pueblos". Es así como la ALBA se manifiesta presionando al régimen de Micheletti, para que la tranquilidad y soberanía del pueblo hondureño vuelva a la normalidad. Así también aprobó proyectos para salvaguardar el medio ambiente de su amenaza más grande: la explotación irracional de los recursos naturales por las grandes industrias, y aplicarlos por medio de foros internacionales. Y por último implementó la nueva moneda virtual (el Sucre), para el comercio de estos países. Este es uno de los puntos más interesantes para el Ecuador, puesto que su histórica moneda, “el sucre”, puede llegar a resucitar, luego de haber sido desplazada por el dólar hace casi una década.