27-4-2010

Apra: peligroso vacío de poder por Eduardo Bueno León; [email protected]

¿Hasta cuándo vamos a seguir permitiendo que Alan García maneje al APRA como un juego de ajedrez con trampa? A base de filtraciones y contra filtraciones de audios ya neutralizó a este supuesto nuevo CEN. Ahora Mulder mueve sus fichas para algún enroque. Intenta llenar un vacio de poder que se está abriendo en el PAP. Jorge del Castillo ha perdido completa credibilidad y en esas condiciones no puede seguir al frente del PAP. Y si bien es cierto ha existido cierta concertación en contra suya, una auténtica cacería mediática, ello no anula su responsabilidad. Mucho menos aspirar a la candidatura presidencial, son más de 70,000 audios en los tribunales ¿Imaginan lo que se viene?

Alan García se encargó directamente de coordinar las investigaciones de BTR (chuponeo) y pasó por encima del ministro del Interior. Quiso manejar directamente la información y, en su caso, filtrarla. Ahora resulta que en medio de esta corrupción y lobbysmo, el mayor indiciado de la historia del APRA, es una isla de moralidad y los demás son "ratas". Es la estrategia belaundista de "el arquitecto es bueno y honesto, sus colaboradores son los que roban".

El antiaprismo de base social y popular ha resurgido con renovada visceralidad. La situación comienza a parecerse a la de 1989.

Para Garcia el aprismo no importa, lo que le interesa es el control del aparato-maquinaria electoral. Es cada vez mayor la percepción social que hay una lucha de mafias al interior del PAP*. La movilización de apoyo a Aurelio Pastor en el Partido, cuando ya Alan le había bajado el dedo por el asunto Crousillat, fue un auténtico desafío que fue respondido con la filtración mediática de nuevos audios. Los "cuarentones-guatones" comenzaron inmediatamente a desestabilizar a Jorge y éste contraatacó con los terrenos de Chilca, aparte que logró el apoyo de Hildebrandt y Caretas.

De esta lucha mafiosa pretende aprovecharse el ex dictador Mulder. De por medio están en juego las candidaturas y la inmunidad parlamentaria. El CEN está paralizado, los cronogramas en el limbo, hay infiltrados del PPC en el Tribunal Electoral, por las redes salen copias de documentos y registros para "quemar" adversarios, es la anarquía total, en medio de llamados y convocatorias que buscan justificar todo con la teoría del "complot". Es cierto que hay conspiración, pero los hechos que se han conocido ameritan soluciones rápidas, eficaces y si se quiere temporales. El pedido de licensia se impone, y una auténtica renovación moral y ética también, sin ella el Partido va derecho a la sepultura en estas elecciones intermedias.

Las bases del Partido que son ajenas a este aquelarre deben revisar los estatutos y la ley de partidos, así como valorar jurisprudencia en otros países acerca del desmonoramiento interno de los partidos. El vacío de poder debe ser llenado por nuevos liderazgos éticos con las leyes en la mano e impulsar la reconstrucción de abajo hacia arriba. Este CEN ya está moribundo, y la alternativa no es el regreso del ex dictador Mulder que no se ha hecho una autocrítica y sigue operando con mafias tan perniciosas como las de Jorge y las de Quesada.

Alan García no entiende que el derrumbe del Partido adelanta el fin de su gobierno. La iniciativa politica pasa a manos de Lourdes Flores y Ollanta Humala, o ¿eso es lo que busca? Maquiavelo no aconseja la autoinmolación para mantener el poder. Garcia lo hace creyendo que es capaz de manejar el juego, no se percata que lo mismo intentó hacer en 1989 y se quemó en la pira de su propia temeridad. Salvo que al igual que en 1989, su candidato, el que le cubrirá las espaldas y no lo investigará, todavía no sea visible, pero de seguro no será del aprismo.

*Sólo unos pocos bobos se atreven a negar lo que a todos resulta una confrontación de lo más encarnizada entre múltiples taifas que protegen sus parcelas “conquistadas” bajo el amparo que presta un gobierno precario. En lugar de criticar y fulminar a los inmorales, hay quienes se dedican a “exigir” que el “Poder Judicial los investigue y sancione”. ¡Cómo si eso fuera posible en el Perú de nuestros días! (Nota del Editor).