22-6-2010

Proyecto Odebrecht en Olmos inferior al de Nippon Koey

por ingeniero Ramiro Alfonso Prialé Jaime

La siguiente aseveración “Olmos será entregado en el III trimestre de 2010 con 40,000 nuevas hectáreas, un túnel de 20 km y una gran represa” que viene apareciendo profusamente en determinados medios escritos de Lima y provincias dentro de un aviso pagado por el Gobierno Central, es inexacta por lo siguiente. Pudiera ser que el Túnel Trasandino de 20 km y la Presa Limón sobre el río Huancabamba estén terminados en el tercer trimestre del presente año, pero de ninguna manera con las 40,000 nuevas hectáreas que se mencionan Ya que el propio Odebrecht ha anunciado recientemente es: lo que se construirá en el corto plazo será tan solo una Bocatoma y sus respectivos canales (de conducción y de distribución para las 5,000 ha del valle antiguo que tienen propietarios y por tanto, no son nuevas).

De otro lado, es imposible pretender regar por gravedad las 38,000 ha (no 40,000) que plantea Odebrecht en su Proyecto, al minimizar las considerables pérdidas que se tendrán tanto por infiltración a lo largo de muchísimos kilómetros del cauce del río Olmos, como por conducción y distribución en los canales que abastecerán separadamente a las 5,000 ha del valle viejo y las 33,000 de tierras eriazas restantes. Porque según estudios concienzudos de Nippon Koey, para regar las 38,575 ha de la 1ª Etapa de su Proyecto con riego tecnificado (por goteo), sin prácticamente pérdidas por infiltración, conducción y distribución (al utilizar agua conducida a presión mediante tuberías de poliéster reforzadas con fibra de vidrio), se requerirán adicionalmente a las aguas actualmente disponibles en el embalse Limón, las provenientes de la derivación Tabaconas – Manchara que Odebrecht no ha considerado.

Es importante además, aclarar la siguiente diferencia conceptual que existe entre ambos Proyectos: 50% de Persistencia del agua captada por las 2 Bocatomas propugnadas por Odebrecht significa, que p. e. en un horizonte de 44 años se consiente que 22 años sean deficitarios. En tanto que la Persistencia de 75 % considerada por Nippon Koey (que dicho sea de paso es lo que se exige cumplir en el Perú) los años deficitarios que no podrán cubrirse con agua del embalse Olmos, serán solo 11. Quiere decir entonces, que para que ambas ofertas sean equiparables habrá que recurrir complementariamente, en el caso de la Iniciativa Privada al bombeo de agua del subsuelo durante 11 años. Sin tener en cuenta, que el agua de este acuífero además de profundo es comprobadamente salobre y la pretendida recarga que la costosa agua soltada desde Limón a través del Túnel Trasandino, en su recorrido por el cauce del río Olmos no la compondrá de ninguna manera por su reducido volumen (al margen del costo extra que este bombeo representará para el usuario no menor de US $ 0.02/m3 fuera de los US $ 4,250.00 que éste deberá pagarle a Odebrecht por ha al comprar su lote).

Resulta incomprensible por eso, que el Gobierno Regional de Lambayeque haya auspiciado con todas sus fuerzas esta Iniciativa Privada allanándole el camino a la empresa que la planteó (Odebrecht, empresa contratista de casi todas las obras más importantes que actualmente se construyen en el país y en el caso de Olmos, contando con el decidido apoyo de los parlamentarios lambayecanos y del Gobierno Central), pese a que el Proyecto de Nippon Koey fuera adjudicado por Pro-Inversión a la firma ganadora del concurso público respectivo (Nippon Koei Ch.m.Ch.d.) mucho antes de que surgiera la Iniciativa Privada. Olvidando que los Estudios correspondientes (Perfil, Prefactibilidad y Factibilidad) le fueron encargados a Nippon Koey teniendo precisamente a la Región Lambayeque como Unidad Formuladora y Ejecutora a través del Proyecto Especial Olmos Tinajones (PEOT). Desairando de esta manera al Gobierno Japonés que financió este proyecto con fondos no reembolsables en fideicomiso del BID. Estudios que además, se llevaron a cabo cumpliendo estrictamente con los Términos de Referencia que Pro-Inversión fijara al respecto (riego por tubería presurizada y no por canales abiertos perfeccionando de este modo los estudios elaborados anteriormente por consultores rusos y muchos otros de reconocido prestigio antes y después).

Y lo que es muy grave, a sabiendas de que se trata de un proyecto notoriamente inferior al de Nippon Koey tanto tecnológicamente como por sus alcances bien planeados en el tiempo. Se aduce que la inmediatez del Proyecto de Odebrecht es más importante que las palpables ventajas técnicas del Proyecto de Nippon Koey, ante las eventuales demoras que conllevaría ejecutarlo vía concesión. Falacia que no tiene sustento si se recuerda que las obras principales comunes para ambos proyectos (Túnel Trasandino y Presa Limón) han sido precisamente concesionadas en fechas consecutivas al propio Odebrecht. Y lo peor, sin haber tenido en cuenta para nada que este antiguo y anhelado proyecto con más de 80 años en espera es indubitablemente integral (Irrigación y Generación de Energía) y que por lo mismo, debería emprenderse recurriendo a la mejor solución técnica y económica disponible.

El Proyecto Olmos consecuentemente, no se merece el daño que por motivos electorales se le ha hecho y que a la larga, resultará irreversible por las siguientes razones:

El daño así infringido al Proyecto Integral Hidroenergético de Olmos es tremendo porque la construcción de las CC HH 1 y 2 quedaría probablemente cancelada y el riego de las 67,575 ha contempladas en el Proyecto de Nippon Koey con una presa de 35 m de altura y 60 millones de metros cúbicos de capacidad útil, nunca se haría. En efecto, al preferirse la Iniciativa Privada a la construcción progresiva de este Proyecto (integralmente bien planeada por Nippon Koey) ha privado a Lambayeque de una óptima solución para riego de las pampas de Olmos. Es decir, está descartándose llevarla a cabo con la siguiente secuencia completamente racional: a) las primeras 27,000 ha (5,000 en el valle y 22,000 de tierras eriazas) correspondientes al Esquema de Mínimo Costo, US $ 156 480 000.00, con la presa llevada hasta los 9.00 m de altura y que funcionaría los primeros 7 años del Proyecto; b) extensión que crecería a 38,575 ha (6,189 en el valle 32,386 en las pampas) al completarse 2 años más tarde la construcción de la presa hasta sus 35.00 m de altura final, y c) extensión que se ampliaría hasta las 67,575 ha (con las últimas 29,000 ha de tierras eriazas) al final del año 15, previa sobreelevación de le Presa Limón.

Así mismo, se encarecerá la construcción de las Centrales Hidroeléctricas (si es que no resulta cancelándolas definitivamente por ya no resultar atractivas) porque en el caso del Proyecto de Nippon Koey tienen el aliciente adicional, de poder generar energía de “punta” al contar desde un inicio con el embalse de Olmos como presa reguladora de los caudales turbinados en las CC HH.

La experiencia del Autor fortalece al Proyecto de Nippon Koey en el cual ha tenido importante participación y demuestra que la Iniciativa Privada adolece de graves defectos, que la siguiente reseña atestigua. Como ingeniero involucrado gran parte de su vida profesional con los más importantes proyectos de irrigación del norte del Perú (Puyango – Tumbes; Chira – Piura; Derivación del río Quiroz al Piura; San Lorenzo; Olmos; Tinajones y Jequetepeque – Zaña) puede dar fe por ejemplo, de cómo fue que los Niños más intensos de los últimos tiempos (los de 1982-83 y 1997-98) devastaron esa región del país. Es así como después de ocurrido el primero de ellos, haber tenido el privilegio de recorrer en helicóptero una amplia zona que este Niño asoló, ubicada entre las localidades de Olmos, Parachique, Sechura, Laguna Ramón y el Bajo Piura, Catacaos, Piura, Sullana, rio Chira desde Poechos hasta su desembocadura al mar (incluyendo la carretera Paita – Sullana), pudiendo apreciar directamente el grado de destrucción allí producido. Donde una de las cosas que más le impresionaron fue ver tramos enteros de canales barridos por dicho Niño.

Indistintamente a esa experiencia pudo comprobar también desde muchos años antes, el robo inveterado del agua conducida por innumerables canales del Perú entero. Y que en el caso de los del norte del país le permitió constatar por ejemplo, como lo hacían agricultores “golondrinos” asentados a lo largo del canal Zamba - Paymas que a principios de los años 50 del siglo pasado, derivaba directamente las aguas del río Quiroz al Piura antes de cumplir sucometido final: llenar el embalse de San Lorenzo.

Situación que se continúa repitiendo lamentablemente, en muchos otros canales de la zona, por ejemplo el Miguel Checa, desde el cual se bombea abusivamente el agua a parcelas altas de su margen derecha. Como de manera similar ocurrió también en el propio Lambayeque, cuando hace tiempo se invadió el cuenco del embalse Tinajones aprovechando la restricción para su llenado a capacidad completa por el agrietamiento y los deslizamientos anualmente producidos en el coronamiento de la presa durante la temporada de lluvias (situación que duró varios años). Y que incluso, obligó a reducir la altura del aliviadero de demasías, para asegurar que el agua del embalse no mojara las partes dañadas de la presa. Conflicto entre autoridades e invasores que requirió de paciencia y mucho esfuerzo antes de volver a llenar este reservorio a su plena capacidad.

Por todo lo cual consiguientemente, propiciar para el riego de las pampas de Olmos una solución segura contra Niños y robos de agua sustituyendo canales por tuberías en la conducción del agua requerida, resultará lo más apropiado. Conforme lo demostrarán contundentemente los siguientes argumentos:

Una primera ventaja de la conducción de agua por tuberías sobre la realizada mediante canales es su eficiencia notoriamente mayor. Puesto que para conducir por ambas el mismo caudal de agua, las altas velocidades y por tanto la menor sección transversal de la tubería respecto a la del canal equivalente son hidráulicamente posibles, porque la resistencia a la fricción de los materiales con los cuales se fabrican las tuberías es muchísimo más grande que la del revestimiento de cualquier canal.

Por tanto, el área transversal de las obras de conducción en su conjunto (zanja + tubería enterrada) sustancialmente menor en el caso de la tubería respecto a los canales abiertos, repercutirá beneficiosamente en sus costos.

De otro lado, la menor longitud de conducción ganada por su trazo rectilíneo a campo traviesa, que la presión del agua dentro de la tubería así lo permite, acorta visiblemente su llegada a las tierras de cultivo que un canal abierto no podría alcanzar por la sinuosidad de su trazo.

Con la muy importante ventaja adicional, que los canales abiertos en el norte del país nunca garantizaron una mayor seguridad contra los agentes externos (naturales o humanos) que las tuberías sí tienen al ir siempre enterradas. Y por consiguiente, suficientemente protegidas tanto de los embates del fenómeno El Niño como contra eventuales invasiones de tierras o del robo del agua. Situaciones estas últimas muy arraigadas en el norte del país.

Es decir, dejar de construir la presa Olmos hasta la cota 211.50 msnm (caso del Esquema de Mínimo Costo) o la cota 235.00 msnm (caso de la presa completa) facilitará lo anterior. Especialmente a lo largo del cauce del río Olmos desde la desembocadura de la quebrada Lajas hasta la 1ª Bocatoma de Odebrecht, donde el agua proveniente del embalse Limón circulará todo el año ininterrumpidamente por largos kilómetros, invitando a actuar a los invasores que tanto abundan en Lambayeque. Y porque además, una cosa es un canal que de alguna manera podría defenderse y otra el cauce de un río que discurre sin ninguna protección.

Una vez invadida el área del embalse Olmos se habrá consumado la muerte de un Proyecto de tecnología moderna y tan promisoria para la agroindustria, como es el elaborado por Nippon Koey. Con el agravante de haberle quitado el atractivo que pudieran haber tenido las centrales hidroeléctricas proyectadas al contar con un embalse de regulación que les hubiera permitido funcionar como Centrales de Punta.

Lima, junio del 2010

Ing. Ramiro Alfonso Prialé Jaime CIP 892