La prensa anglosajona reporta la existencia de un informe interno de la OTAN –fechado en junio de 2013– que evalúa las posiciones de la población siria [1].

Según ese informe de la OTAN, el 70% de los sirios apoyan al presidente Bachar al-Assad. En la categoría «sin opinión» aparece un 20% de la población y el respaldo a los «rebeldes» no va más allá del 10%.

Al mencionar esas cifras se habla de una evolución de la opinión como resultado del hecho que la población siria está cansada de los excesos y divisiones de la oposición armada. No se trata, por lo tanto, de una evolución del punto de vista de la OTAN ante la proximidad de la conferencia de paz denominada Ginebra-2.

Hace 2 años que la prensa atlantista y los medios de difusión de los miembros del Consejo de Cooperación del Golfo vienen presentando los acontecimientos en Siria como una revolución pacífica cruelmente reprimida por un horrible tirano mientras que la prensa siria y los medios antiimperialistas señalan que en realidad se trata de una agresión externa, armada y financiada a golpe de miles de millones de dólares.