El diario británico The Times reporta que el GCHQ (Government Communications Headquarters, el ‎servicio británico de intercepción de las comunicaciones) [ver foto], ha recibido la ‎tarea de contrarrestar en internet los argumentos contrarios a la vacunación [1]. ‎

Convencido de que los argumentos contra la vacunación sólo pueden ser obra de Moscú, el gobierno ‎británico autorizó sus servicios de inteligencia a utilizar contra ese “nuevo enemigo” las ‎herramientas concebidas contra la propaganda yihadista del Emirato Islámico (Daesh). ‎

El GCHQ dispone de medios técnicos para hackear cuentas en las redes sociales y participar en ‎foros de internet a nombre de cualquier persona. Sin embargo, no puede intervenir ‎directamente las cuentas creadas en territorio de sus aliados, los otros 4 países miembros de los ‎‎«Cinco Ojos» –la alianza que reúne los servicios de inteligencia de Australia, Canadá, Nueva ‎Zelanda, Estados Unidos y el propio Reino Unido. ‎

El GCHQ ya actúa en coordinación con la 77ª Brigada de las fuerzas terrestres británicas, creada ‎especialmente para contrarrestar la «propaganda rusa» [2]. ‎Esa unidad de 430 efectivos trabaja con un equipo de intervención rápida instaurado en el ‎gabinete del primer ministro británico. ‎

No es ocioso recordar que Rusia ya emprendió una ambiciosa campaña de vacunación contra el Covid-19 ‎aplicando una vacuna concebida por los científicos rusos, vacuna que las potencias occidentales han ‎decidido rechazar mientras que la universidad de Oxford sigue tratando de preparar una “vacuna buena” ‎para el mundo occidental. ‎

[1] “GCHQ in ‎cyberwar on anti-vaccine propaganda. Spies tackle disinformation linked to Russia”, Lucy Fisher y Chris Smyth, The Times, 9 de noviembre de 2020.

[2] «El ejército británico crea una unidad contra la propaganda rusa», Red Voltaire, 24 de enero de 2018.