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En rueda de prensa en Caracas, el día 24, donde participa en el comienzo del “Encuentro de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad”, el escritor portugués de ochenta y dos años, autor del “Ensayo sobre la lucidez”, su última obra, afirmó que la llegada de líderes progresistas en el continente señala el cambio de un camino, “que parecía inevitable, ahora se ve la apertura de un espacio de libertad en el que (la sociedad) puede definir sus propios destinos”, afirmó el escritor portugués.

Para Saramago, Venezuela es uno de los países más “osados” en lo que se refiere al enfrentamiento a la lógica estadounidense de dominación, lo que a su juicio puede traer cambios significativos en la marcha de la historia en el continente. “Vemos una sociedad comprometida. No existe una historia similar a ésta en tiempos recientes”, afirmó el premio Nobel.

Sobre el gobierno del presidente Hugo Chávez, a quien los opositores acusan de populista y autoritario, Saramago dice que no se deben crear relaciones “mesiánicas”. Sin embargo para el escritor, Chávez es quien supo canalizar la voluntad y las esperanzas de un pueblo con deseo de cambios “El pueblo venezolano escogió una esperanza para su historia que en este momento se llama Chávez. El es uno más de los que quieren cambiar la historia del país, no es el único”, estima Saramago.

Sobre la actuación de la oposición a Chávez que no reconoció los resultados del referendo que ratificó el mandato del presidente, Saramago colocó en duda el nivel de práctica democrática y de tolerancia de estos grupos. “Es muy difícil entender que la oposición no sea capaz de aceptar la decisión del pueblo. Si no lo pueden aceptar porque es una decisión diferente a la que ellos querían, ¿cómo actuarían si hubiesen conquistado el poder?”, preguntó.

Izquierda traumatizada

Para Saramago la relación cada vez más estrecha entre el poder político y el económico ha sido responsable del deterioro cada vez mayor de las condiciones de vida de la población mundial. “Los abusos del poder económico amenazan la vida del planeta”, afirma.

En el escenario en que se discute una crisis del capitalismo mundial, Saramago está en desacuerdo con esa supuesta fragilidad, dice que el modelo es capaz de re-inventarse y afirma que en ninguna otra época el capitalismo estuvo tan ligado al poder político. “Si el capitalismo estuviese débil, no tendríamos enemigos”, dice.

En contrapartida, el escritor se define como “de izquierda” y afirma que la fragilidad puede identificarse con la izquierda mundial. En su opinión la crisis de la izquierda ocurre por “falta de ideas”. Para Saramago esto ocurre porque hasta hoy estos sectores no han podido recuperarse de la derrota del “socialismo real” soviético. “No se recuperan del trauma. Hay una especie de miedo a pensar”, afirma.

Luego de denunciar la sumisión de los gobiernos a las instituciones financieras internacionales y al poder estadounidense de dominación, Saramago hizo en su último libro una crítica contundente a la democracia, dice que “este (la democracia) es un debate que pocos quieren enfrentar. Para mí la auténtica democracia sería otra, no ésta. Sabemos que el Fondo Monetario Internacional (FMI) controla el poder económico de los países. ¿Dónde está la democracia?"

El escritor, que dijo hace pocos días en su visita a Colombia que “Bush era el hombre más mentiroso del mundo”, volvió a atacar la política de militarización de los Estados Unidos e ironizó: “Cuántos países tienen bases militares en los Estados Unidos? Ninguno ¿Y en cuántos países los Estados Unidos no tienen una base militar? En muy pocos”.

"Debemos prepararnos, armarnos de fuerza y valentía, porque con la reelección de Bush, vienen cuatro años muy duros”, afirmó el premio Nobel.