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Los manifestantes pidieron que se frene la radicación en Uruguay de dos megaplantas que podrían causar graves daños a la salud y el medio ambiente.

Alrededor de 40 mil personas se concentraron en la tarde del sábado 30 de abril en el puente internacional que une Puerto Unzué con la localidad uruguaya de Fray Bentos, para protestar por la instalación en ese país de dos plantas papeleras sobre la ribera del río Uruguay.

Los manifestantes -convocados por la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú- denunciaron que el polo industrial que dos empresas pretenden instalar en el lado uruguayo del río generará un "grave peligro cancerígeno". Por eso, reclamaron al Gobierno que intervenga ante las autoridades uruguayas para evitar el avance de los proyectos.

La masiva movilización comenzó en Gualeguaychú, a 20 kilómetros del puente, con la presencia de numerosos intendentes de la provincia. De la protesta también participó el gobernador Jorge Busti, quien llegó en helicóptero hasta el lugar.

La protesta se extendió durante cinco horas. Durante ese tiempo, el tránsito en el puente estuvo interrumpido. "Debemos impedir que se instalen empresas que van a poner en serio riesgo al río Uruguay y poblaciones vecinas", dijo el director de Greenpeace, Julio Villalonga.

Durante el acto, los manifestantes argentinos se encontraron con ambientalistas uruguayos en el punto más alto del puente internacional. Allí intercambiaron banderas, leyeron un documento único y cantaron los himnos de cada país.

"Los habitantes de las dos bandas del río Uruguay vinimos a abrazarnos sobre sus aguas para manifestar nuestra decisión de tomar en nuestras manos su defensa", se expresó en el texto. Ambos grupos vienen trabajando de manera conjunta para frenar el proyecto (ver nota aparte).

La alarma en la zona surgió tras la autorización que dieron las autoridades orientales para que en la ribera del río Uruguay se instalen dos megaplantas papeleras -una de capitales españoles y otra finlandesa- con una inversión prevista de 1.200 millones de dólares y que podrían provocar graves contaminaciones en agua, aire y tierra.