Su nombre es sinónimo de arte, de aquel arte que primero hechiza los oídos y luego encanta al corazón.

La música conquistó su vida desde muy temprana edad; la acunó con melodías románticas y cantos de armonía.

De sus padres heredó la magia de convertir la palabra hablada en acordes musicales; y el talento lo trabajó de a poco, hasta convertirlo en aliado inseparable de su arte...

María Esther Bowen cumple en este mes 32 años de trayectoria artística profesional; más de tres décadas de cantar sentimientos, de interpretar la vida con la fuerza de su voz y la emoción de su corazón. Todo se inició en 1977, cuando acompañó a su padre, el reconocido cantautor Lucho Bowen, a un festival artístico organizado por Radiodifusora Tarqui, en Quito. El gerente de la emisora, Gustavo Herdoíza, preguntó a Lucho Bowen, un tanto por curiosidad y otro tanto como desafío, si su hija también cantaba, a lo que Bowen contestó: “canta precioso”... Aunque jamás se había presentado en un evento de tal magnitud, aquel 27 de febrero María Esther Bowen interpretó el bolero “Por qué me haces llorar” y, sin saber lo que el destino le proponía, inició así su carrera musical... (En el mencionado festival participaron figuras de la talla de Olimpo Cárdenas, Julio Jaramillo, Henry Nelson, Nelson Ned y Lucho Bowen...).

A partir de allí, el arte se convirtió de irresistible fascinación en un compromiso de vida; el compromiso de trabajar por ser la mejor y por impulsar nuestra identidad musical; aquella niña de nueve años que cantaba tangos empezó a representar el talento de todo un país.

Y hasta hoy lo hace con dignidad y encanto: María Esther Bowen triunfó en Ecuador y también en varios países de América, e incluso de Europa. Su voz, su elegancia y carisma, han sido reconocidos con importantes distinciones a nivel nacional e internacional:

En 1983 es nombrada ’Artista del Año’ por la Coordinadora Latinoamericana de Periodistas. En 1998 participa en la Feria Mundial de París y ese mismo año participa en el ’Latin Arts Festival de New York’.

En 2001 es elegida Madrina del ’Festival Ecuatoriano de Flushing’, en New York.

En 2002 es designada Embajadora de la Cultura Ecuatoriana por el Condado de Queens (New York).

En 2004 logró el Primer Premio del ’XVIII Festival Internacional Boleros de Oro en Cuba’, con una canción compuesta por ella y titulada ’Cuba’.

En el 2006 es nominada y gana la 38 entrega de los Latin ACE Award, en la categoría variedades y espectáculos musicales. Este premio es otorgado por la Asociación Cronistas de Espectáculos de New York.

En el 2007 fue designada como la artista del año en Ecuador, designación realizada por el Ministerio del Trabajo, organismo que la condecoró al mértio laboral...

Su voz ha sido atesorada en ocho sencillos de 45 revoluciones, seis long plays y ocho discos compactos; además ha producido dos dvd’s, en donde se puede observar parte de su trayectoria artística y sus actuaciones más memorables, compartiendo escenario con grandes figuras de la música internacional (artistas que consideran a María Esther Bowen como una de las principales cantantes de América)...

Dentro del romance, nuestro personaje ha interpretado música nacional, esencialmente pasillos y yaravíes, boleros, tangos y baladas; también fue la primera artista ecuatoriana en grabar música ranchera con mariachis. Cuando el talento es indiscutible, no hay género musical que lo resista...

María Esther también cedió ante los hechizos de la palabra escrita, aquella que ingresa por los ojos y alborota los sentidos: es compositora de temas como Quizás amor; ¿Quieres más de mí?; ¿Por qué me engañaste?; Quito, poema de amor; ’Cuba’, entre otros. Y también ha escrito poemas y prosas poéticas en dos libros entintados de amor y desamor, de nostalgias y esperanzas...

Su nombre es sinónimo de arte y su voz, de talento y arduo trabajo. María Esther cumple treinta y dos años de trayectoria musical profesional; treinta y dos años soñados en una noche romántica...