El presidente afgano Hamid Karzai se arrogó por decreto la prerrogativa de nombrar personalmente en lo adelante a todos los miembros de la Comisión Electoral de su país.

En agosto de 2009, los partidarios de Hamid Karzai manipularon los resultados de la primera vuelta de la elección presidencial para garantizar la victoria de Karzai sobre su principal adversario, Abdullah Abdullah. Al comprobar que el fraude afectaba por lo menos un tercio de los sufragios, la Comisión Electoral decidió anular el resultado y convocar a un segundo escrutinio.

Pero los partidarios de Karzai ejercieron entonces tanta presión que Abdullah Abdullah renunció a mantener su candidatura y Hamid Karzai fue finalmente declarado vencedor por “no presentación” de su adversario. Al atribuirse la prerrogativa de designar personalmente a los miembros de la Comisión Electoral, el presidente Karzai podrá evitar que ese tipo de inconveniente se repita en el futuro, además de garantizar así su propia reelección, sea cual sea la voluntad de los afganos.

Hamid Karzai, quien tiene doble ciudadanía (estadounidense y afgana), fue puesto en el poder en Kabul por la coalición anglosajona que invadió Afganistán supuestamente para «restablecer la democracia» (sic). Desde entonces ha convertido a Afganistán en el principal narcoEstado del mundo.