por Guillermo OliveraDíaz; [email protected]

2-5-2011

1) El controvertido Jaime Baily, en su espacio del domingo 1-5-2011, 10 pm, en América Televisión, se concretó, de principio a fin, única, machacona y sesgadamente a denostar del candidato presidencial OLLANTA HUMALA, por una supuesta calidad de candidato no idóneo, como presunto autor de infinidad de ilícitos del pasado, sin citar siquiera alguna investigación fiscal o judicial abierta y en curso; o sea, realizó imputaciones alegres de contenido penal, que residen en su magín enfermizo, correlativas al dinero recibido de monto desconocido.

Ante tal ignominia, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), que se encarga de asuntos de financiación electoral que debe ser cierta y precisa, así como el Jurado Nacional de Elecciones, con órgano de fiscalización ad hoc, deben indagar de oficio (a su propia iniciativa), cuánto cuesta en factura este malhadado espacio televisivo, quién es el oculto mecenas que paga al canal y sus ejecutivos intervinientes, el monto del mal llamado honorario del insidioso conductor desde el extranjero, entre otros aspectos del contenido electoral del programa, por atentar delictivamente contra la voluntad popular y otros bienes jurídicos. El sistema electoral no debe permanecer impávido.

2) GANA PERU, a través de su representante legal y sus técnicos en la materia, debería tomar cartas en este aquelarre disfrazado de periodismo, a no ser que les plazca la victimización, ante la ONPE, el JNE y la Fiscalía de Prevención del delito.

Prevenir, el aluvión delictivo que estamos informados viene, es un imperativo legal, moral y electoral, dentro de sus respectivas competencias en la tarea preventiva del delito y en la defensa de la transparencia del proceso.

No estamos frente a un periodismo informativo, que privilegia la noticia; tampoco ante uno interpretativo o de opinión, que sea objetivo y de fuentes seguras o verificables, sino ante un periodismo delictivo, cuya arma comisiva es la televisión como en el homicidio es la pistola o el veneno.