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Las autoridades sirias han decomisado nuevos escondrijos de armas y desmantelado varias células terroristas. De fuentes bien corroboradas los principales organizadores de los disturbios en el país habrían sido identificados y detenidos ayer. A partir de ahora la tensión debiera ir amenguando en los próximos días.

Europa sigue a estados Unidos en detrimento de sus propios intereses

La actitud de Europa respecto de los acontecimientos que sacuden al mundo árabe desde hace cuatro meses indica que el pensamiento estratégico occidental continúa regido por consideraciones colonialistas y permanece bajo la impronta de los Estados Unidos. Las posiciones europeas se alinean ciegamente bajo las decisiones tomadas por Washington cuya acción se fundamenta en dos principios inalterables: La hegemonía sobre el petróleo árabe y la protección de ISRAEL.

Las ingerencias planificadas por los Estados Unidos en Libia y en Siria, a las que se agregan las de Bahrein y las del Yemen, sirvan a dichos objetivos. El fortalecimiento de Arabia Saudita respecto de las crisis del Yemen y de Bahrein apunta en primer lugar a preservar la hegemonía occidental y salvaguardar el papel regional del reino wahhhabita lo que constituye el fundamento del proyecto de liquidación de la causa palestina y de la supremacía israelí a lo largo de estos cincuenta últimos años. Dichos hechos desmienten en su totalidad el discurso acerca del apoyo a la democracia y a las reformas en Siria. La monarquía saudita es la más antidemocrática y el más autocrático de los regímenes. En ella radica el origen del pensamiento takfirista-wahhabita (, el cual constituye el crisol ideológico y cultural de las corrientes terroristas que pretende combatir Occidente, luego de haberlas utilizado contra la Unión Soviética.

Los hechos indican que el terrorismo takfirista es utilizado nuevamente contra Siria, como aconteciera en los años 80 del siglo pasado. Dicha operación es dirigida por el príncipe saudita Bandar Ben Sultan, socio en la seguridad y hombre de confianza de los servicios de información de los Estados Unidos desde hace cerca de treinta años. Esta carta había sido utilizada estos últimos años en Irak. Ciertos analistas “ilustrados" en Europa olvidan que si esta corriente escapa a todo control, hay riesgo de que se vuelva contra la otra orilla del Mediterráneo, socavando uno de los principales principios de la doctrina de seguridad europea de los últimos 25 años del siglo veinte.

Lo que es más grave, la diversidad religiosa y étnica de la sociedad siria y la naturaleza laica del Estado-uno de los últimos países en el que los cristianos gozan de una presencia activa, lo que permite a los cristianos del Líbano desempeñar un papel eficaz –todo ello constituye una dimensión que brilla por su ausencia en los análisis de determinados expertos y de los centros de decisión del Viejo Continente. Sumergir a Siria en el caos y en el desorden inaugura ciclos de violencias con derramamiento de sangre cuya amplitud es de preverse lo mismo que su fin, pero cuyas consecuencias para las minorías religiosas y étnicas serían desastrosas.

Todos estos hechos han condicionado en el pasado la posición de Europa que ha presionado a Siria desde presupuestos bien precisos partiendo de supuesto de que este país es vital como interlocutor imprescindible no obstante los puntos de vista divergentes referentes en lo esencial al conflicto árabe-israelí. Hoy las actitudes absurdas y agresivas por parte de Francia en particular solo se pueden explicar a través del prisma de la visión israelí cuyo interés radica en neutralizar la influencia regional de Siria y su papel en la creación de un bloque de resistencia e independencia, que ha privado al Estado hebreo de su fuerza de disuasión y de su iniciativa de propiciar la guerra donde le plazca en el Oriente árabe.

La dimensión israelí es la consideración principal de los europeos en sus posiciones actuales. Los Estados Unidos por su parte flirtean con la organización mundial de los Hermanos Musulmanes intentado obligar a Damasco a propiciar un diálogo con la rama siria de esta hermandad con miras a una repartición del poder. La presencia de los Hermanos Musulmanes en el seno del poder sirio llevaría, según lo desean los Estados Unidos a una mayor flexibilidad y a menor intransigencia respecto de Israel. En un contexto que se lehabría vuelto más favorable, la administración Obama iniciaría negociaciones con Siria e IRÁN con la finalidad de garantizar la seguridad del Estado hebreo antes de la retirada las tropas US de Irak el próximo diciembre.

Por lo que hace a la cuestión siria los europeos parecen simples herramientas en manos de Washington. Desconocen los hechos que indican que lo acaece actualmente en Siria no es una revolución sino manifestaciones dispersas organizadas por una minoria del pueblo sirio esencialmente manipulado por los Hermanos Musulmanes e infiltrada por extremistas takfiristas. De este modo, y no obstante la determinación de proseguir con las reformas para servir a los intereses del,pueblo sirio, el régimen libra una batalla hoy por el control del Estado focalizada en las fuerzas que pretenden desmembrar el país y provocar disensiones confesionales y sectarias hollando los cadáveres de los manifestantes pacíficos y de los militares salvajemente asesinados . La pregunta que se puede plantear a Nicolas Sarkozy es esta: como jefe de Estado ¿ cómo habría actuado contra una fuerza secesionista que amenazaría la unidad de Francia y la cohesión social de su país? Los amigos de los Estados Unidos en la región que envían emisarios uno tras otro a Damasco proponen a los dirigentes sirios el siguiente mercadeo: poner término a los disturbios en Siria en contrapartida de la ruptura de la alianza entre Damasco y Teherán y el cese del apoyo a los movimientos de resistencia en IRAK, EN EL Líbano y en Palestina.

Pero una vez más, Washington, sus aliados y sus agentes van a optar por debilitar a Siria cuyo presidente está decidido a avanzar en la amplia planificación de las reformas al tiempo que golpea con mano de hierro a todos los que se levantan en complot contra la unidad del país. Y cuando esta crisis sea superada Siria resultará fortalecida y exigirá cuentas a todos los que han intentado desmembrarla.

Marginales bajo el caliz de los extremistas

Distinatas formaciones y personalidades liberales e izquierdistas sirias que participan en el movimiento contestatario contra el régimen pretenden hacer créer que ejercen una influencia determinate en los acontecimientos actuales y demandan por consiguiente un apoyo exterior a sus acciones. En realidad, los movimientos promovidos por los disidentes del interior y del exterior se han transformado en mampara de ataques sangrientos contra el ejército y las fuerzas de seguridad que han ocasionado ya decenas de muertos y centenares de heridos en las filas de los militares. Centenares de víctimas civiles han sucumbido igualmente a causa de dichas formaciones que han arrastrado a los ciudadanos a concentraciones en las se han infiltrado extremistas armados.

Todo grupo o personalidad que no toman un posición clara ante la presencia de hombres armados y que no se define con el rechazo de la participación en concentraciones que hacen de mamparas para los activistas armados contra el Estado y sus instituciones es cómplice y responsable de las consecuencias de la insurrección militar contra su patria. Lo que ocurre actualmente no tiene nada que ver con los slogan de reformas enarbolados por los liberales y por izquierdistas utilizados como barricadas por extremistas takfiristas responsables de las matanzas organizadas y de la destrucción sistemática de la administración y de las instituciones del Estado.

Dicha oposición con pretensiones democráticas y patrióticas no puede cerrar los ojos ante la realidad de lo que acaece en Siria. Es decir, no puede desconocer el peso central de los Hermanos Musulmanes apoyados por los Estados Unidos , Arabia Saudita y Qatar para minar el papel nacional de resistencia de Siria en el Medio Oriente.

Toda mella en el equilibrio interno de Siria como consecuencia de los acontecimientos actuales tendrá repercusiones en dos niveles. Debilitar la situación de Siria en el conflicto árabe-israelí, permitir a los Hermanos Musulmanes cosechar a los disidentes políticos resultantes de ello. Hay radica la insistencia de Occidente ante el régimen sirio a fin de que éste propicie un diálogo con los « Hermanos » y con las personalidades disidentes que han integrado en 2005 un frente financiado y apoyado por Saad Hariri y el príncipe Bandar Ben Sultan.

Dichos liberales e izquierdistas deberían saber que la meta de este frente, luego del debilitamiento del Estado, es desembarazarse de ellos, si es que en el ínterin Siria no resulta resgarrada por una guerra civil debido al desmantelamiento del poder central. Una guerra que puede durar años, si no decenios, y que remitirá a las calendas griegas los sueños de reformas y de modernización del país. Algo así ha ocurrido en Líbano en los años 70 del siglo pasado, cuando la guerra civilha enterrado con sus decenas de miles de muertos los sueños de reforma política y constitucional de la izquierda para desembocar al final de la guerra en 1990 en un régimen más confesional, retrógrado y arcaico si cabe que el que existía antes de 1975.

Sin embargo, ninguna comparación cabe entre la izquierda libanesa de los años 70 , que representaba a la mayoría de la población, y los demócratas e izquierdistas sirios que, a pesar de la contribución del entorno islamista no han logrado mobilizar en toda Siria el viernes 6 de mayo más de 50000 manifestantes . Millones de sirios han optado por quedarse en sus casas después de los discursos sectarios llegados del extranjero y el asesinato de un centenar de militantes por parte de los extremistas « demócratas ».

Las `personalidades liberales e izquierdistas parecen una pequeña coral dirigida por jefes sanguinarios de los Hermanso Musulmanes y por jeques takfiristas y wahhabistas. El ulema saudita Saleh El Haidane , no ha llegado a proclamar una fatua para sumir a Siria en los espantos de una guerra civil? Ninguna de estas personalidades “liberales” y “ democráticas » se ha atrevido a emitir crítica alguna. ¿ Por qué ?

LLegó hoy la hora de la verdad. En el nombre de las reformas y de la democracia Occidente quiere arrancar a Siria concesiones que atañen a sus constantes nacionales en el conflicto árabe-israelí. Los extremistas takfiristas pretenden por su parte acceder al poder incluso si para ello hay que desmantelar al Estado y matar a un tercio de los sirios. Otros finalmente quieren verdaderas reformas…que el presidente Bachar El Assad ha manifestado querer llevar a su culminación. Ahora que las cartas están echadas a cada uno corresponde elegir su camino. El régimen por su cuenta ha elegido el suyo: la simultaneidad de reformas y de defensa de la unidad de la patria contra quienes pretenden destruirla.

Wikileaks y el disparate de los políticos libaneses

Los cables diplomáticos revelados por Wikileakes sobre las reuniones entre los responsables políticos libaneses y las diplomatas de la embajada de los Estados Unidos en Beyrut son pruebas irrefutables que pueden llevar por alta traición a tribunales en un país digno de respeto a numerosas personalidades.

Es evidente que Saad Hariri y Samir Geagea han mentido al pueblo libanés desde 2005 cuando pretendían que rechazaban la idea del rearme de sus partidos y de la presencia de armas en el interior del país. Los documentos develados indican que su decisión era crear milicias armadas equipadas y entrenadas con la ayuda de los Estados Unidos. Igualmente mentían al asegurar que se esforzaban en organizar una estrategia de defensa nacional fundada en el ejercito libanés., pues ha quedado puesto de manifiesto que reclamaban dotar de armamento a la tropa no para defender al Líbano contra Israel sino para combatir a la Resistencia. Los cables de Wikileaks revelan que Saad Hariri, Samir Geagea y Amin Gemayel junto con los pilares de la « revolución del cedro » suministraban servicios a los israelitas a través de los Estados Unidos bajo la traza de consejos y la demanda de prolongar la guerra que hiciera centenares de víctimas civiles y provocara enormes destrucciones.

Las afirmaciones atribuidas al presidente de la República Michel Sleiman y al Primer ministro Najib Mikati sobre Hezbollah han sorprendido a más de uno. Esta actitud constituye un crimen moral y denota una mentalidad inaceptable consistente en querer complacer a los Estados Unidos con la esperanza de llegar a puestos de responsabilidad. Los desmentidos o las precisiones que han publicado no han convencido a nadie. La opinión pública desea oír de ellos excusas por las manifestaciones carentes de respeto y las ofensas contra una Resistencia que ha pasado por enormes sacrificios para defender al Líbano de la maquinaria de guerra israelí y que ha liberado el territorio nacional en el año 2000.

Determinadas manifestaciones como las del ministro saliente de defensa Elias Murr en contra del presidente Sleiman ilustran una decadencia sin precedentes, un oportunismo, una ingratitud y una versatilidad sin límites. Elias Murr, que diera su puñalada en la espalda al antiguo presidente Emile Lahoud, se vuelve ahora contra Sleiman a quien sin embargo colmaban de elogios en público haciendo creer que actuaban ante los Estados Unidos para su elección en la primera magistratura del Estado.

El Líbano no es un país e el que la opinión pública sea respetada. El político profesional en el sistema libanés ha de ser un mentiroso, un desleal y un conspirador como lo revelan los cables de Wkileaks. Quienes aceptan discutir sobre cuestiones nacionales de primera importancia con los diplomáticos de un país que proporciona un apoyo ilimitado al enemigo de su país, como es el caso de Israel, ¿son aptos para decidir sobre el futuro de millones de libaneses?

Traducción
Javier Zugarrondo
Fuente
New Orient News