El Guía Supremo de la Revolución, ayatola Ali Khamenei, publicó una lista de 11 puntos no negociables para la delegación iraní en las negociaciones 5+1.

Según las informaciones obtenidas por la Red Voltaire, la delegación iraní ya se había puesto de acuerdo con los «occidentales» sobre la manera de incorporar Irán al bando de Occidente [1].

En un intento de respuesta a los rumores y filtraciones de información a la prensa, el presidente iraní Hassan Rohani declaró al primer canal de la televisión rusa que no tiene intenciones de excluir a Rusia del mercado europeo del gas.

Por su parte, el Guía Supremo recuerda en su nota el derecho de todo Estado a la investigación y desarrollo de la energía nuclear con fines pacíficos.

El ayatola Ali Khamenei reafirma igualmente que las necesidades de Irán en materia de fabricación de combustible para la central nuclear de Busher ascienden a 190 000 SWU (Separative Work Units, en español “Unidades de Trabajo de Separación”). Sin embargo, las potencias occidentales exigen una drástica disminución de las capacidades de enriquecimiento ya existentes en Irán, que son 20 veces inferiores a la cifra señalada por el ayatola Khamenei, quien además se opone al cierre del centro de investigación nuclear de Fordo.

Desde el año 2005, las potencias occidentales han venido acusando a Irán de estar a punto de fabricar una bomba atómica «dentro de 3 meses» (sic).

Irán ha recordado en múltiples ocasiones que su programa nuclear militar fue desmantelado, en tiempos de la guerra con Irak, en aplicación de una fatwa del imam Khomeiny que prohibió la fabricación, almacenamiento y uso de armas de destrucción masiva [2].

[1] «Tormenta a la vista en Irán», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 7 de octubre de 2014.

[2] «¿Quién le teme al programa nuclear civil iraní?», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 9 de julio de 2010.