El Ejército de Estados Unidos (las fuerzas terrestres) ha creado una comisión ad hoc para estudiar las nuevas armas y la nueva táctica de las fuerzas armadas de Rusia.

El ejército ruso dispone desde hace 2 años de nuevas armas que puso a prueba, primeramente, en contacto con fuerzas estadounidenses [1] y, posteriormente, a partir de septiembre de 2015, en situación de combate real, tanto en Siria como en Ucrania.

Las nuevas armas rusas plantean nuevas tácticas de combate. Tanto en Siria como en Ucrania, los militares y los consejeros rusos obtuvieron resultados superiores a los de sus homólogos estadounidenses [2].

Es por eso que el Ejército de Estados Unidos creó un grupo de estudio sobre la táctica rusa de nueva generación, grupo que trabaja bajo la supervisión del general Herbert R. McMaster (Ver foto). Varias misiones ya han sido enviadas a Siria y Ucrania.

Dos años después de su primera demostración, la aviación rusa logró desconectar el sistema de informático de mando y control del destructor USS Donald Cook. Un avión ruso de combate Sukhoi y un helicóptero pudieron así acercarse sin peligro alguno a ese navío de guerra estadounidense, en una franca burla a las fuerzas navales de Estados Unidos. El vocero de la Casa Blanca fingió estimar que se trataba de un acto irresponsable y afirmó que Estados Unidos nunca habría derribado voluntariamente las unidades aéreas rusas.

[1] «¿Qué es lo que espantó al USS Donald Cook en el Mar Negro?», Red Voltaire, 13 de septiembre de 2014.

[2] «El ejército ruso muestra su superioridad en la guerra convencional», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, 19 de octubre de 2015.