Con esos gritos de indignada protesta fue que la comunidad negra de "Liberty City" recibió ayer al Gobernador Republicano Jeb Bush cuando realizaba ayer miércoles una visita de campaña final con vistas a las próximas elecciones floridanas en las cuales aspira a su reelección frente al candidato del Partido Demócrata Bill McBride.

La razón de tan poco hospitalario recibimiento al candidato Bush tiene que ver con la situación creada por el arribo a Miami de unos 300 haitianos que llegaron en una embarcación en busca de asilo económico. Vinieron de la misma manera y forma que han llegado otros miles de inmigrantes, especialmente cubanos a los cuales se les confiere un trato preferencial gracias a la llamada "Ley de Ajuste Cubano".

La audiencia de negros norteamericanos- entre ella la negra Congresista Federal Carrie Meek- coreaba una consigna: "No mas Bushes" "No mas Buches". ¿Bushes con "S" o "buches" con "C"?. La diferencia es significativa porque si se dice con "S" es en referencia al apellido del Presidente W. Bush y al de su hermano el Gobernador Jeb. Pero si se escribe con "C" el significado de la palabra "buches"- dicha entre hispanos parlantes- es de incapacidad, de poca inteligencia o de pobre cultura. Ser un "buche" es ser bruto.

El que tuvo la idea del slogan - siempre aparece un espontáneo publicitario con ingenio - quizás lo hizo con doble intención. Quien sabe.

Pero lo que sí es cierto es que el tema de los haitianos que acaban de llegar a Key Biscayune y que han sido encarcelados en el campamento de Krome, puede que tenga repercusiones políticas ante estas elecciones que están al doblar de la esquina.

Ahora, con el escándalo, es que se viene a saber que en Washington se celebró en el pasado invierno una reunión ultra secreta en el Departamento de Inmigración en la cual se tomó la decisión de darle un tratamiento mas duro y diferente a los refugiados haitianos que a los de otras nacionalidades que llegaran a las costas de Estados Unidos.

¡Los haitianos- no lo dice la medida pero así parece - por el color de su piel, a la cárcel. Los blancos, a la calle en libertad. Al menos así lo ven los negros norteamericanos de Liberty City y de todas partes de los Estados Unidos. Se tomó la decisión- según se dice- basada en razonas de "Seguridad Nacional". Por lo visto la lucha contra el terrorismo sirve para muchas cosas. El propósito es, según dicen los defensores de esa medida discriminatoria, es enviar un claro mensaje al pueblo haitiano de que el que venga de manera ilegal específicamente de ese país, Haití, será encarcelado y no tendrá otro destino que ser deportado a su país.

Sin embargo se mantiene en toda su vigencia la "Ley de Ajuste Cubano" que precisamente ha servido de atractivo legal y mortal para miles de cubanos que ilusionados con una vida más cómoda en este país - lo mismo que los haitianos - se tiran en el mar en embarcaciones maltrechas o en lanchas veloces, no menos peligrosas tripuladas por inescrupulosos contrabandistas.

Ese doble " standard" del embudo de inmigración, lo ancho para los cubanos porque así lo quiere la Casa Blanca por razones electorales y lo estrecho para los haitianos porque no tienen dinero ni votos suficientes para las campañas políticas, es lo que hace de injusta e inmoral esa conducta de la actual administración Republicana. El trato debe ser igual para todos. Los gritos de los negros norteamericanos que resonaron ayer en los oídos del Gobernador Jeb Bush debieran también llegar a la Casa Blanca.". Solo los "Buches" con "C" pueden ser sordos ante tal protesta.