El ex-Presidente de Guatemala Juan José Arévalo escribió un libro de gran impacto en América Latina en la década de los años cincuenta que influyó mucho en los jóvenes estudiantes de aquella época. La obra se titulaba "Fábula del Tiburón y las Sardinas".

Las sardinas, por supuesto eran los pequeños países del continente y el tiburón no podía ser otro que el poderoso vecinos del norte, los Estados Unidos, cuya política imperial apoyaba los desmanes que cometían las empresas bananeras norteamericanas en centroamerica, especialmente la United Fruit Company.

Todavía no había llegado al poder en Cuba la revolución que encabezara Fidel Castro en la Sierra Maestra. Eran los tiempos de la "guerra fría", y cada movimiento político que se enfrentaba a los intereses de las compañías norteamericanas era acusado de "comunista", aunque se tratara solo de estudiantes de la tradicional izquierda nacionalista.

Los Republicanos estaban en el poder en Estados Unidos y los hermanos Dulles dirigían la política exterior del país desde el Departamento de Estado y la Agencia Central de Inteligencia.
Al Presidente Jacobo Arbenz, sucesor de Arévalo en la presidencia de Guatemala, lo derrocó la CIA con un plan que sirvió de modelo años después para la invasión a Cuba de Playa Girón. El tiburón se tragó fácilmente la sardina guatemalteca. Sin embargo, la otra sardina, la cubana, años después se le atragantó al tiburón en la garganta.

Desde entonces al escualo le ha quedado cierto sabor amargo en la boca y de ahí lo planes y mas planes - todos fracasados hasta ahora - por cambiar los destinos de Cuba.
No vamos a contar la historia de las tensas relaciones entre Cuba y Estados Unidos. Basta decir que solo en tiempos del Presidente Carter su puede decir que hubo serios deseos por parte de la Casa Blanca de buscar una reconciliación entre los dos países sobre la base de respeto mutuo para la soberanía de ambas naciones.

Ahora, de nuevo con una administración Republicana, la tensiones entre Washington y La Habana se tornan cada día mas calientes.
Estados Unidos mantiene el bloqueo contra Cuba. A Cuba se le acusa de ser un país terrorista. Se afirma por Washington que desde Cuba puede provenir un ataque con armas bacteriólogas. Se intensifica la guerra de propaganda por Radio y Televisión Martí. Se fabrican denuncias contra el gobierno cubano en los foros internacionales sobre supuestas violaciones de los Derechos Humanos. Se manipula a los llamados "disidentes" como instrumentos dentro de la isla al servicio de la política de Estados Unidos.

Todo eso y mucho mas se viene haciendo contra Cuba en la confianza arrogante de que se puede hacer lo que se quiera , cuanto se quiera y cuando se quiera contra la pequeña sardina rebelde que no acepta los dictados del gran tiburón.
¿Pero qué pasaría si la historia fuera al revés? Si el tiburón fuera Cuba y Estados Unidos la pequeña sardina? Si así fuera "La Fábula del Tiburón y la Sardina", yo estaría con Estados Unidos y no con Cuba. Porque nunca el tiburón es el que tiene la razón.