El gobierno de Bush se adelantó en dos días en entregar la llamada "soberanía a Irak”, pero el fantasma del grupo terrorista Al Qaeda, sigue rondando la Casa Blanca.

La gran prensa mundial fue sorprendida, pero el ágil y agudo observador desde París, el periodista venezolano Luis Delion, alcanzó a dar temprano el lunes 28 de junio, la siguiente explicación en su columna de Internet (www.webarticulista.com): "Para nadie es un secreto que Irak está al borde de una secesión en virtud de la guerra de guerrillas entre sunitas y chiítas. En el famoso triángulo sunita, en Baquouba, Ramadi y Fallouja; en las últimas horas se ha vivido una auténtica acción guerrillera, a través de la cual se han atacado comisarías, las viviendas de los respectivos jefes policiales, entes administrativos y en menor grado las emboscadas contra las patrullas americanas".

El ataque terrorista árabe del 11 de septiembre del 2001, no sólo destruyó las Torres Gemelas y causó la muerte de cerca de 3 mil personas, sino que todavía tiene reverberaciones políticas, tumbando símbolos y manchando reputaciones, como la del primer ministro Tony Blair y del presidente George W. Bush, cuyas poderosas carreras políticas se ecuentran seriamente cuestionadas.

En el caso de Bush, dos documentos sobre el 9/11, lo acosan directamente y hacen temer por su posible reelección presidencial en noviembre. Uno es el informe de la Comisión Independiente que investigó la actuacion del gobierno frente al acto terrorista del 2001. En síntesis, dice que hubo caos, indecisión y demoras en tomar acciones para contrarrestar el ataque terrorista. "Es que, luchamos contra varios fantasmas ese día”, describió el jefe del Estado mayor norteamericano, general USAF, Richard Myers.

El otro documento, es un panfleto de cine documental del folclórico y exitoso Michael Moore, que se concentra en atacar a Bush.

Con estas presiones, Bush no vacila en cambiar horas y fechas para forzar la cronología histórica en gestos psicopatológicos que revelan su desubicación para ejercer el liderazgo de la globalidad. O, como sentenció la columnista del New York Times, Maureen Dowd, el mismo lunes, al referirse a Bush y la forma en que es digitado por el vice Dick Cheney, “estamos ante un caso de un inepto imperialista"/BIP