JPEG - 18.4 KB
Felipe Pérez Roque

El canciller Felipe Pérez Roque calificó hoy de acto de justicia histórica el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Uruguay y Cuba, en señal clara del inicio de una nueva etapa de los vínculos bilaterales.

Nos ha emocionado mucho estar aquí en Montevideo, ver banderas cubanas en las calles y en los actos como muestra de los sentimientos existentes entre los pueblos de los dos países, expresó el canciller luego de colocar una ofrenda floral ante el monumento a José Artigas.

La decisión del gobierno de Tabaré Vázquez envía una señal muy clara de aprecio por la Revolución, de reconocimiento a los vínculos tradicionales que han existido siempre y que nunca debieron ser interrumpidos, expresó.

Esta nueva etapa es una demostración de la justicia con la cual se responde a dos pueblos que nunca han estado distanciados, sentenció el canciller.

Nuestra región vive una oportunidad histórica, una nueva oportunidad -dijo- de concluir la obra de los libertadores, hacia la verdadera integración de América Latina.

La victoria de Vázquez, el proceso bolivariano, el liderazgo del presidente venezolano, Hugo Chávez, la elección de fuerzas progresistas, de (Luis Inacio) Lula en Brasil, de (Néstor) Kirchner en Argentina son elementos de este momento.

Vivir esta fiesta ha sido emocionante, declaró Pérez Roque al referirse al entusiasmo popular durante la toma de posesión del primer mandatario izquierdista de Uruguay.

Las relaciones diplomáticas fueron interrumpidas por el saliente Jorge Batlle en 2002, al plegarse a la campaña de Estados Unidos contra la isla y, en una de las primeras acciones del nuevo gobierno quedaron restablecidas.

Los miembros del recién instalado gabinete fueron protagonistas del comienzo de la nueva era en los nexos bilaterales al estar presentes en la Casa de Gobierno cuando el propio Vázquez y Pérez Roque firmaron las notas correspondientes.

El canciller, asimismo, develó la tarja instalada en la entrada de la embajada reabierta, con el tradicional escudo que hace reconocer las misiones diplomáticas, aunque la bandera nunca fue arriada, indicó el cónsul Raúl Gortazar en una breve ceremonia con la presencia de personalidades y miembros del nuevo gabinete.

La delegación participante en los actos de asunción del presidente socialista colocó además una ofrenda floral ante el busto a José Martí en la Plaza Cuba.

Entrevistas con funcionarios universitarios figuraron en la agenda de la jornada, con la firma de una carta de intención para un posterior acuerdo comercial de intercambio de equipos y productos médicos del país caribeño por alimentos de la nación sudamericana.