- Ve mamitica, vos que eres leida y escribida, ¿porqué mismo es pues este zafarrancho?
- Por soberbia y avaricia, hija ¿Por qué más ha de ser? No ves que como el Febres Cordero controlaba el poder judicial para evitar que su familia que debe harta plata a la AGD pague, ahora están de ñaños los socialcristianos, los de la Izquierda Democrática y hasta los Pachas. Bien dice el dicho que nadie sabe para quien trabaja, son los mismos que estaban organizándose en la Shyris para defenderle al Jamil Mahuad, conchavados con el César Montúfar de Participación Ciudadana, los aniñados de Ruptura 25, Convergencia democrática con el Fausto Cordovez a la cabeza, ahora convertidos en defensores de la dignidad y la democracia.
- Ajá, sigue, sigue Macarenita a ver si comprendo este embrollo. -Que Sixto Durán Ballén, Rodrigo Borja, Paco Moncayo, el hijo de Blasco Peñaherrera, el Pocho Harb, Cintya Viteri, Elsa de Mena, Antonio Ricaurte, Augusto Barrera y hasta el periodista de Ecuavisa Carlos Vera y la reina de Quito marchen juntos, lo entiendo, total son aristoligarcas en decadencia, pero que el Gilberto Talahua, la Lourdes Tibán, el Humberto Cholango de la Ecuarunari, el alcalde de Cotacachi Auqui Tituaña que pertenecen a la clase más explotada del país, el pueblo indígena, estén apoyándolos, me parece una bofetada a todo el proceso histórico de la CONAIE. Tal vez sea que ya entraron en el juego del clientelismo electoral olvidándose de sus principios. En cambio los seguidores del dictócrata no se dan cuenta que mientras él dice combatir la corrupción, nombra en las cortes judiciales y cargos públicos a los amiguetes del loco que ama.
- ¿Sabes qué? Yo pienso que el Lucio Gutiérrez todavía está a tiempo de pasar a la historia.
- ¡Qué caray! ¿A ver, cómo es eso?. Claro pues Macarenita, tiene oportunidad de pasar a la historia si nos hace el favor de pegarse un pepo en la cabeza.
- Ja, jay, Michita, no seas tan ilusa, esos milagritos no existen, sobre todo si están en el poder para repartirse la troncha. ¿No te das cuenta que es el mismo locro pero con otra clase de papas? Ni dictócratas ni oligarcas quieren el progreso para el país. Las marchas fueron un engaño para medir fuerzas y ver a quien ponen de candidatos para las elecciones del otro año.
- Y los quiteños atrás atrás como seguimonos...
- Mejor fuera que todo el pueblo organizara una gran marcha roja para que se larguen todos, empezando por los diputados del Congreso que no legislan ni fiscalizan y toda esa sarta de jueces advenedizos que están en las cortes judiciales.
- ¿Y cuánta gente crees que salió a la marcha de los socialdemócratas y de Sociedad Patriótica?
- No te podría precisar, pero, supongamos que salieron cien mil. Si en Quito vivimos un millón, sin contar toda la provincia de Pichincha eso representa el 1% ¿no es así? Entonces ni la marcha de Quito ni la del dictócrata que trajo en carratadas a montubios, afroecuatorianos e indígenas evangélicos, puede decirse que representan la voluntad popular. Mejor vamos a tomar un chocolate en el Café Niza antes dé que me de un colerín, bonita.
- Bueno, bueno, pero con la condición de que me cuentes cómo haces para mantenerte joven y llena de vida.
- Está bien, mija, esta bien.