EL COMANDO SUR TIENE UNA AGENDA ACTIVA EN EL PAÍS

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El Jefe sel Comando Sur (Southcomand) en Ecuador, coronel Kevin Saderup llegó al país desde hace más de dos años. Estará 16 meses más. Foto: EL COMERCIO

«El Comando Sur tiene representantes como yo en los diferentes países de América Latina y nuestra función es la ayuda humanitaria y la ayuda en seguridad. En 1996 empezamos los programas médicos y hemos tratado casi 52 pacientes en Ecuador», dice el coronel Kevin Saderup, jefe del Comando Sur en Ecuador.

Saderup lleva más de dos años en Quito y permanecerá por otros 16 meses como jefe del grupo en el país. Rinde cuentas al Pentágono y tiene su oficina fuera de la Embajada de Estados Unidos, en un moderno edificio de la calle La Colina, al norte de la ciudad.

Unos 500 soldados estadounidenses visitan Ecuador cada año, revela Saderup, quien depende de un general de cuatro estrellas: Bantz Craddock, jefe del Comando Sur posesionado en noviembre que ya hizo una visita a Quito y tiene su cuartel en Florida, Estados Unidos.

Según el sociólogo Freddy Rivera, el Comando Sur depende del Departamento de Estado, que busca controlar la democracia y la seguridad, con énfasis en el terrorismo.

El dinero que la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) maneja en Ecuador llega mediante el Comando Sur -señala- lo mismo que los recursos para otra oficina como la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) a cargo de los proyectos de alcantarillado y potabilización en los poblados de la frontera norte.

EE.UU. (controla esos recursos porque la instalación de servicios en la frontera forma parte de sus intereses militares para intervenir en Colombia), dice Guillermo Navarro, estudioso del Comando Sur.

La mayoría de los 500 militares que llega al país se concentra en dos actividades coordinadas por el Grupo Militar: las campañas médicas y la seguridad. Saderup precisa que los soldados intervienen en simposios, intercambios de expertos, entrenamiento y asistencia humanitaria.

A ellos se suman los operarios de la Base de Manta, ocupada por el Comando Sur desde noviembre de 1999, cuando se firmó un acuerdo bilateral por 10 años, que ya es motivo de análisis para ampliarlo.

De hecho, el 2 de junio del 2000, la autorización para el ingreso de 475 uniformados estadounidenses a esa base fue firmada por los dos gobiernos en el Convenio Operativo.

Saderup advierte que la asistencia de seguridad en Ecuador no se focaliza en armar al país, sino en «la educación del personal militar; tenemos programas para ofrecer entrenamiento, oportunidades de practicar en EE.UU. He visitado unidades de las FF.AA. y hay cosas que estamos aprendiendo. En EE.UU. no hay una Escuela de Selva; los soldados ecuatorianos son expertos».

Saderup reconoce que no solo proporciona capacitación a los militares. «Nosotros entendemos lo que ocurre en la frontera norte; estamos cooperando con ayuda operacional de combustible, raciones alimenticias.

Ayudamos a construir un muelle en Esmeraldas para mejorar la capacidad de la Armada y tener pistas para helicópteros en San Lorenzo».

El ex jefe de las FF.AA. de Ecuador general (r) Oswaldo Jarrín apunta que cada país tiene la libertad de coordinar y aún cooperar dentro del sistema internacional. Y precisa que los programas de asistencia militar deben efectuarse a través del «Ministro de la Defensa, quien en coordinación con los otros ministerios en forma conjunta deben participar para la conformación de una política integral de seguridad, que dictada por el Presidente de la República sirva para definir las relaciones con EE.UU. y con otros países en función de los intereses y objetivos nacionales».

Saderup dice que la pista en San Lorenzo se construye porque recibe constante información de las FF.AA. de Ecuador, «brindamos apoyo donde entendemos que lo necesitan».

Según Rivera, lo de fondo es que luego de los atentados del 11 de septiembre, EE.UU. unificó sus cuerpos de seguridad. En América Latina todo lo canaliza el Comando Sur.

Saderup señala que «el apoyo que brindamos al Gobierno de Colombia que actualmente está en crisis es mucho más que el que vamos a dar a Ecuador que todavía está en paz».

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SEIS ECUATORIANOS SON LA COLUMNA VERTEBRAL EN QUITO

En la oficina del Comando Sur en Quito laboran 35 personas, entre civiles y militares.

Pero en ese grupo, señala Kevin Saderup, jefe del Comando Sur en el país, «tenemos un equipo de seis civiles ecuatorianos que son la estabilidad de la organización».

Entre esos funcionarios que trabajaban directamente para Estados Unidos hay una mujer, cuya identidad se mantiene en reserva por seguridad, que en Quito es el enlace entre el Comando Sur y el Comando Conjunto de Ecuador.

«Ha trabajado con nosotros casi 30 años; ella sabe más sobre nuestro sistema de entrenamiento que yo, que tengo 30 años de servicio», dice.

«Otros han trabajado con nosotros ocho años o 10, son ecuatorianos, el equilibrio para la organización.

Al grupo se suman ocho estadounidenses experimentados que permanecen asignados por un período de dos a tres años.

En la oficina, sin embargo, también hay otro equipo de 10 estadounidenses que cumple tareas por períodos de tres meses. Entre ellos hay reservistas pero también militares activos, de la Marina, Aviación y Ejército. Y se suman los médicos que practican operaciones gratuitas en el país.

Los oficiales tienen entrevistas con militares ecuatorianos y diplomáticos de su país.

Y coordinan sus tareas con la central de Florida, a través del correo electrónico o de viajes.

EL APOYO A LA DEMOCRACIA ES VITAL

EE.UU. cuenta con cinco oficinas de seguridad en el Ecuador, todas enlazadas directamente al Comando Sur.

Esas oficinas son la Agregaduría de Defensa (DAO), la Agencia de Control y Fiscalización de Drogas (DEA), el Grupo Consultivo y de Ayuda Militar (Maag), el Departamento de Seguridad Interna (DHS) y la Agencia Nacional de Seguridad (NAS).

El más importante es el Grupo Militar. Éste, según la página web de la Embajada de EE.UU., «apoya la democracia en el Ecuador y su buen récord de respeto a los derechos humanos, así como los objetivos de la política estadounidense en el país».

Así, el concepto «ayuda para seguridad» implica «la provisión de equipo militar, entrenamiento y servicios de EE.UU. al Gobierno del Ecuador. Estos programas muestran el apoyo de EE.UU. a Ecuador y exponen las FF.AA. del Ecuador a los conceptos democráticos».

Fuente
El Comercio (Ecuador)
Es el diario de mayor circulación y el más antiguo de la Capital ecuatoriana.

Nota de Altercom: Las negritas y cursivas son nuestras.