Cerca de 11 millones de niños y medio millones de madres mueren al año. De estas mujeres, alrededor de 23.000 son del continente americano y de los territorios más pobres, pues un niño haitiano con menos de cinco años tiene 17 veces más probabilidad de morir que un niño de la misma edad en Canadá.

Para una mujer nacida en América Latina o el Caribe, las probabilidades de morir por complicaciones del embarazo son 27 veces mayores que para una mujer nacida en Estados Unidos.

Son estas estadísticas una porción de los datos divulgados por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en el marco del Día Mundial de la Salud que es mañana, 7 de abril. El objetivo de esta iniciativa es sensibilizar sobre la muerte de madres y niños; hacer que se conozcan mejor las soluciones que existen; y generar una corriente que promueva la responsabilidad y la labor colectivas.

Según la OPS, a cada minuto mueren 20 niños menores de 5 años y diariamente mueren 30.000 niños; con base en estos datos llama la atención para la contradicción del mundo actual. Mientras los avances tecnológicos y de la medicina que salvan cada vez más vidas, pues se calcula que cada año mueren en el mundo un millón de niños de corta edad como consecuencia de la muerte de su madre y más de 10 millones de niños menores de 5 años debido a un grupo de enfermedades prevenibles y tratables. En la mayor parte de América Latina y el Caribe simplemente no se dispone de atención de salud completa para todos.

Los datos de la organización internacional dicen que, en los países en desarrollo, las complicaciones del embarazo se encuentran entre las causas principales de muerte y discapacidad de las mujeres de 15 a 49 años. En los lugares en donde se dispone de atención de salud, ésta no siempre es de calidad. En los 17 países de América Latina y el Caribe en donde la mayoría de los partos se realizan en centros de salud y hospitales, las tasas de mortalidad siguen siendo demasiado elevadas.

En zonas rurales y pobres, la mayoría de las familias no reciben ningún tipo de atención de salud a cargo de personas capacitadas, ni durante el parto ni posteriormente. “Aunque sabemos qué hacer, no estamos avanzando lo suficiente para resolver el problema”, admite la OPS en su página web.

Sobre el día

El Día Mundial de la Salud, 7 de abril de 2005, se centra en la salud de madres y niños. El objetivo es reducir en dos terceras partes la tasa de mortalidad infantil y reducir en tres cuartas partes la tasa de mortalidad materna son dos de los Objetivos de Desarrollo del Milenio. Más de 189 naciones han reconocido la importancia de la salud de madres y niños para el desarrollo social y económico, y han asumido un compromiso con la Declaración del Milenio, de las Naciones Unidas, y los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

Al ritmo actual, los países de América Latina y el Caribe no alcanzarán plenamente esos objetivos. Debemos actuar de manera rápida y coordinada para que cada madre y niño se beneficie de la atención de salud esencial y asequible. Se podrían salvar millones de vidas con los conocimientos que poseemos en la actualidad. Para lograrlo, es necesario transformar estos conocimientos en acciones concretas.

Adital