Pocos días atrás, el 3 de los corrientes para ser más precisos, en el artículo MTC: ¿qué negocio es éste? http://www.voltairenet.org/MTC-que-... advertíamos de una extraña convocatoria en esa cartera y hacíamos preguntas que han quedado desde entonces, todas ellas, sin respuesta ni tácita ni explícita. Pero el asunto es mucho más peligroso: se está procurando copar con mercadería de dudosa calidad y lejana procedencia, los requerimientos de las entidades del Estado.

A nadie es extraño que hay prendas de vestir chinas inundando no sólo Perú, Latinoamérica y el mundo entero, con precios ultra-baratos. La calidad deja mucho que desear pero entre calidad y precio, la ecuación se resuelve, en medios como el peruano, por lo más accesible, es decir montos más amigables o manejables al alcance del deprimido bolsillo popular. Las estadísticas revelan qué grandes tiendas siguen liderando en las importaciones de prendas de vestir procedentes del Asia.

Si se orienta a que el mercado absorba, y desde hace mucho, prendas chinas, las que se fabricaron aquí con técnica depurada, estilo inmejorable, calidad de fibras extraordinaria, simplemente resienten la pegada en pocos pasos: son desplazadas del mercado porque nadie paga su costo real, se arruman en almacenes que ni por venta al peso recuperan la inversión y van directo a la quiebra. ¿Van al fracaso sólo las empresas? ¡De ninguna manera, los obreras y obreros forman también parte de la cadena productiva y se quedan sin empleo y a la calle!

Hicimos varios cuestionamientos que reiteramos de manera directa, anunciando que vamos a preguntar a las entidades que tienen que ver en el asunto: empresas productoras, gremios institucionales, autoridades gubernamentales sobre el fondo de la delicada materia. A saber:

“Hasta aquí la transcripción literal de lo medular de esta extraña convocatoria.

Surgen, de inmediato varias preguntas, que hay que dirigir al señor Alejandro Gonzales González, Director de la Oficina de Personal del MTC.

1) ¿Qué empresa proveedora en Perú tiene las prendas ya confeccionadas en el orden de 500 ó más piezas para, automáticamente, vestir a los empleados del MTC?

2) ¿Qué empresa proveedora en Perú, salvo que sean adivinos o tengan ya la información o mercadería de procedencia desconocida y con precios a barrer, puede contar con depósitos de prendas esperando que vayan, para que enriquezcan su imagen los empleados del MTC, a canjear con vales sus trajes?

3) ¿Quién garantiza que no hay mafias que puedan comprar los vales de canje a precio de contado por dinero y NO proveer las prendas que requiere el empleado del MTC? ¿no es sabido acaso que más vale pájaro en mano que ciento volando y que puesto en la disyuntiva de usar el terno del año pasado, el trabajador acepte el canje de una menor cantidad de dinero pero contante y sonante?

4) ¿Qué estudio u organismo fiscalizará que las telas de las prendas ya confeccionadas sean las acordadas? ¿son estas telas de fabricación nacional o se está contrabandeando con existencias de ínfima calidad para sacar adelante el negocio?

5) ¿Con qué criterio se estipula que los proveedores deban tener tiendas en Lima y Callao, salvo que ya estén concertadas para semejante almacén, cientos de prendas, para los trabajadores?

En la relación de prendas, cuyo texto puede leer literalmente en este envío, se especifica que estas servirán para invierno y verano, para caballeros y damas y se enuncian: casacas, sacos, pantalones, pullover, camisas, corbatas, abrigo, saco, chaleco, falda, pantalón, chompa, blusas, zapatos, etc. Infiérese, de inmediato, que el proveedor debe poseer un abanico inmenso de existencias a suministrar a los trabajadores del MTC con canje de vales. ¿Hay alguna empresa con estas características tan múltiples en el Perú?

Si el propósito de estas convocatorias públicas es –o debe serlo- el mejoramiento de la imagen y autoestima de los empleados públicos que trabajan en el MTC, es posible decir que no se han empleado los mejores caminos ni las vías más adecuadas. Es imprescindible corregir y ¡hacerlo ya!

Se imponen las respuestas aclaratorias, de oficio y por respeto a la opinión pública del MTC y las instancias correspondientes. El asunto tiene algunos visos de secretismo extraño que no puede ser permitido en ninguna parte y ¡menos! en las entidades públicas que viven con el dinero que erogan los contribuyentes vía impuestos. El pueblo ¡NO PAGA! impuestos para que algún dirigente gremial o estatal, se haga de la vista gorda ante escandalosos trámites que hacen presumir de la existencia de gatos encerrados y negocios non sanctos.”

¿Hay planes, al más alto nivel, para destruir la industria textil peruana? Si así fuere, vamos a denunciar la impostura que presume de un gravísimo daño social al cuerpo laboral de la Patria. Convertir al Perú en una simple comercializadora de prendas foráneas representa la peor opción porque significa dejar sin trabajo a, por lo menos, 300 mil hombres y mujeres que conforman la industria textil de manera directa y otros 300 mil que tienen conexión colateral.

Como es obvio, el asunto no puede tomarse a la ligera o como algo carente de fundamental objetividad. Hay aquí no un gato encerrado sino un dinosaurio de muy mal augurio.

Documentos adjuntos