Un informe confidencial de la oficina del secretario general de la ONU afirma que el mariscal ‎libio Khalifa Haftar, con base en la región libia de Cirenaica, contrató a Erik Prince, fundador de la ‎firma de contratación de mercenarios Blackwater (actualmente llamada Academi) y hermano de ‎una ministro de la administración Trump, para asesinar a los líderes del gobierno libio basado en la ‎región de Tripolitania, miembros de la Hermandad Musulmana. ‎

Según ese informe confidencial de la ONU, la operación –denominada “Proyecto Opus”– ‎se desarrolló en 2 fases con la participación de 12 sudafricanos, 5 británicos, 2 australianos y ‎un piloto estadounidense, que transitaron todos por Jordania. En abril de 2019, 6 helicópteros ‎traídos desde Sudáfrica fueron enviados a Bengazi a través de Botswana. ‎

Proyecto Opus fracasó debido a una disputa con el mariscal Haftar, quien estimó que las ‎aeronaves enviadas no correspondían a lo previsto en el contrato –de hecho, Haftar pretendía ‎quedarse con un helicóptero de ataque Bell AH-1 Cobra y con un pequeño avión búlgaro de ‎reconocimiento LASA T-Bird. El resto del material y del equipo no llegaron a ser desplegados y ‎los hombres que ya estaban en el terreno se replegaron a Malta. ‎

En junio de 2020, un segundo intento acabó siendo anulado debido a la presencia de los medios ‎turcos de defensa antiaérea desplegados en la región de Cirenaica. ‎

El contrato, ascendente a 80 millones de dólares, estuvo a cargo de 3 firmas con base en ‎Emiratos Árabes Unidos, cuyos ejércitos han recibido formación militar garantizada por Eric ‎Prince. ‎

La divulgación de este informe de la ONU tiene lugar cuando el presidente Donald Trump acaba ‎de terminar su mandato. El informe no contiene información nueva de importancia –el ‎‎New York Times, ya había revelado su contenido hace 9 meses [1]. ‎

Al transferir este informe al Comité de Sanciones por violación del embargo internacional de armas ‎destinadas a Libia, la administración Biden sólo trata de adoptar una postura de oposición aparente a ‎la ‎«guerra civil» en Libia, cuando el propio Joe Biden acaba de autorizar el Pentágono a ‎reactivar la «guerra sin fin», conforme a los términos de la estrategia Rumsfeld/Cebrowski, en ‎todo el ‎«Gran Medio Oriente»‎ ‎ [2]‎. ‎

[1] “By Air and Sea, Mercenaries ‎Landed in Libya. Then the Plan Went South”, Declan Walsh, New York Times, 25 de mayo de 2020.

[2] ‎«El proyecto militar de Estados Unidos para ‎el ‎mundo», por Thierry Meyssan, Red Voltaire, ‎‎22 ‎de ‎agosto ‎de 2017.‎