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En octubre de 2018, el mundo se horrorizó con el asesinato del periodista Jamal Khashoggi, un residente permanente legal de los Estados Unidos, en el Consulado de Arabia Saudita en Estambul, Turquía. Las personas deberían poder ejercer sus derechos humanos y libertades fundamentales sin miedo de retribución, represalia, castigo o daño del gobierno. Jamal Khashoggi pagó con su vida por expresar lo que pensaba. El presidente Biden dijo en una declaración en octubre pasado en el segundo aniversario del asesinato del Sr. Khashoggi que su muerte no sería en vano y que le debemos a su memoria luchar por un mundo más justo y libre.

Hoy, la administración Biden-Harris presentó un informe no clasificado al Congreso para darle transparencia a este asesinato horroroso. Junto con la transmisión de dicho informe, y como parte de la promesa del presidente, el gobierno de los Estados Unidos está anunciando medidas adicionales para reforzar la condena mundial de ese crimen y oponerse a aquellos gobiernos que se extienden más allá de sus fronteras para amenazar y atacar periodistas y supuestos disidentes por ejercer sus libertades fundamentales.

Para lograr dicho objetivo, hoy estoy anunciando la “Prohibición Khashoggi”, una nueva política de restricción de visas de conformidad con la sección 212(a)(3)(C) de la Ley de Inmigración y Nacionalidad. La Prohibición Khashoggi le permite al Departamento de Estado imponer restricciones de visa a personas que, actuando en nombre de un gobierno extranjero, se cree que han participado directamente en graves actividades extraterritoriales en contra de disidentes, incluso en actividades que suprimen, hostigan, vigilan, amenazan o dañan a periodistas, activistas y otras personas que se perciben como disidentes por su trabajo, o que participan en tales actividades con sus familias u otros colaboradores cercanos de dichas personas. Los miembros de las familias de tales personas también estarán sujetas a restricciones de visa bajo esta política, cuando sea apropiado.

Para empezar, el Departamento de Estado de EE. UU. ha tomado medidas de conformidad con la Prohibición Khashoggi para imponer restricciones de visa a 76 sauditas que se cree han estado participando en la amenaza de disidentes en el exterior, incluso, pero sin limitarse al asesinato de Khashoggi. Para identificar a personas con el propósito de imponer la prohibición Khashoggi, también los investigaremos para designarlos de conformidad con la sección 7031(c) de la Ley de Apropiaciones de Operaciones Extranjeras y Programas Relacionados del Departamento de Estado de 2020, implementada por la Ley CA de 2021, la cual autoriza el rechazo de visas a esas personas y sus familiares inmediatos, así como su identificación pública.

Por razones de seguridad para todos dentro de nuestras fronteras, no se debe permitir ingresar a suelo estadounidense a perpetradores que ataquen a supuestos disidentes en nombre de cualquier gobierno extranjero.

También he instruido al Departamento de Estado que informe de todas esas actividades extraterritoriales de cualquier gobierno en nuestro informe anual sobre Prácticas de Derechos Humanos por País. Los Estados Unidos continuarán identificando a cualquier gobierno que ataque personas, ya sea a nivel nacional o extraterritorial, por el mero hecho de ejercer sus derechos humanos y libertades fundamentales.

Aunque los Estados Unidos continúan comprometidos en su relación con Arabia Saudita, el presidente Biden ha dejado en claro que la relación debe reflejar los valores de los Estados Unidos. En ese sentido, hemos dejado absolutamente en claro que las amenazas y agresiones extraterritoriales cometidos por Arabia Saudita contra activistas, disidentes y periodistas deben terminar. No serán tolerados por los Estados Unidos.