Red Voltaire
Estados

Francia

De la impostura del 11 de septiembre a Donald Trump (14/25)‎
El bando francés de la colonización ‎al asalto de Siria y Mali
por Thierry Meyssan
 
De la impostura del 11 de septiembre a Donald Trump (13/25)‎
Reconstitución del bando francés de ‎la colonización‎
por Thierry Meyssan
 
De la impostura del 11 de septiembre a Donald Trump (12/25)‎
Una victoria de la Francia que quería la paz
 
 
La clase política francesa y ‎las violaciones de la Constitución Damasco (Siria) | 24 de diciembre de 2019
La opinión pública francesa reacciona ante cada revelación de desvíos de fondos ‎públicos preguntándose por qué esos casos de corrupción se han hecho tan frecuentes ‎desde los años 1980. El autor de este artículo no se interesa en esos delitos y ‎denuncia algo que le parece más grave: la “privatización” del Estado en beneficio de ‎‎“inversionistas” extranjeros. Ese tipo de infraccion no existía, hasta ahora, en el seno ‎del gobierno, ni de la presidencia de la República, pero hoy se extiende hasta alcanzar ‎la cúpula de las instituciones, algo que comienza con privilegios indebidos y que va ‎creciendo, a menudo sin que los responsables políticos hayan pensado en ello de ‎antemano o incluso a su pesar, hasta llegar a crímenes incalificables. ‎
 
De la impostura del 11 de septiembre a Donald Trump (11/25)‎
Dos Francias
por Thierry Meyssan
 
 
De la impostura del 11 de septiembre a Donald Trump (9/25)‎
Francia, manipulada por Londres y Washington‎
por Thierry Meyssan
Francia, manipulada por Londres y Washington‎ Damasco (Siria) | 7 de diciembre de 2019
Continuamos la publicación del libro Sous nos yeux, de Thierry Meyssan, publicado ‎en español bajo el título De la impostura del 11 de septiembre a Donald Trump. ‎Ante nuestra ‎mirada, la gran farsa de las primaveras árabes. En este capítulo, ‎el autor muestra como el Reino Unido y Estados Unidos reclutaron a la Francia ‎postcolonial para participar en las guerras contra Libia y Siria, pero sin darle a ‎conocer el proyecto de «primaveras árabes». Absortos en sus propias tramas de ‎enriquecimiento personal, los dirigentes franceses no vieron venir la maniobra de los ‎anglosajones. Cuando por fin se dieron cuenta, su reacción se limitó a tratar de ‎hacer creer que París dirigía todo y no se preocuparon por las consecuencias de los actos ‎de sus “socios”. ‎