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El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, señaló el día 25 en la instalación en Caracas de la IV Cumbre de la Deuda Social que no solo la deuda externa de los países del tercer mundo impide su desarrollo, sino también la falta de unidad de acción que permita revertirla en beneficio de los grandes mayorías, pauperizadas y excluidas.

Asimismo, Chávez defendió al socialismo como el único modelo con el cual se puede superar la pobreza en América Latina y aseguró que con el capitalismo esa misión es imposible.

“En el marco del modelo capitalista es imposible superar el drama de la pobreza, la miseria y la desigualdad”, afirmó el mandatario venezolano durante su discurso de instalación del foro multidisciplinario que organizó el Parlamento Latinoamericano (Parlatino) y concluirá el domingo.

Chávez reiteró sus críticas al modelo neoliberal capitalista y propuso renunciar a él y a su concepción de desarrollo sustentable, a la que acusó de “enloquecer” al planeta.

“Deberíamos renunciar por dignidad (al desarrollo sustentable) y exigir cambios verdaderos, no andar pidiendo limosnas, ni esperando que nos den la sobra para repartirlas”.

En cuanto al modelo alternativo, Chávez dijo: “no tengo dudas, es el socialismo”, aunque pidió “inventarlo” en vez de aplicar experiencias socialistas ya probadas. “Ese debate ya hemos comenzado a darlo en Venezuela”, indicó el líder de la revolución bolivariana.

Chávez reiteró su propuesta de crear un Fondo con los recursos que destinan los países en vías de desarrollo al pago de la deuda externa, el cual se nutriría con al menos el 50% de esos desembolsos calculados en 270.000 millones de dólares anuales.

Para resolver el problema de la deuda, el mandatario solicitó a las naciones tomar acciones conjuntas: “No nos ponemos de acuerdo, porque cada quien maneja el problema en forma individual. Se requiere voluntad política y conciencia social”.

El mandatario venezolano reiteró ante parlamentarios de la región y académicos y expertos de todo el mundo reunidos en Caracas, que esta situación no va a cambiar sin la participación activa, permanente de los pueblos. “Debe plantearse además del debate, desenfundar para disparar las propuestas y convertirlas en ideas fuerzas, si no, nunca va a cambiar la situación”.

La IV Cumbre de la Deuda Social debatirá durante dos días sobre la novedosa Carta Social de las Américas, que impulsa Venezuela ante la Organización de Estados Americanos (OEA), y los lineamientos de un nuevo orden económico y social para América Latina y el Caribe.

En el acto de instalación de este foro, intervinieron los diputados venezolanos Rafael Correa, secretario general del Parlatino; Walter Gavidia, presidente del Grupo Venezolano del Parlatino; y Filinto Durán, presidente de la Comisión de Asuntos Económicos, Deuda Social y Desarrollo Regional de ese Parlamento.

También expusieron el ministro venezolano de Educación, Aristóbulo Istúriz; el Fiscal General de Venezuela, Isaías Rodríguez; el embajador venezolano ante la OEA, Jorge Valero, y la senadora argentina Sonia Escudero. El diputado Correa pidió que esta Cumbre sea aprovechada “para dar un paso firme en la integración latinoamericana y en la superación de la pobreza y la desigualdad en el continente”, mientras su colega Gavidia propuso profundizar en la propuesta integracionista venezolana conocida como ALBA (Alternativa Bolivariana para las Américas).

En la misma onda, el fiscal Rodríguez exhortó a los participantes de esta Cumbre a “desenfundar la esperanza para enfrentar con decisión el desconcierto” en América Latina, la región más desigual del planeta y que alberga a más de 220 millones de pobres.

El embajador Valero, por su parte, abogó por seguir impulsando la Carta Social de las Américas como contraparte esencial de la Carta Democrática Interamericana, que está vigente pero sólo centrada en los derechos políticos. Según Valero, con la Carta Social “está cambiando el panorama ideológico de la OEA”, pues el estratégico documento, propuesto por Venezuela y presentado oficialmente al organismo hemisférico a fines de 2004, muestra una visión “más integral, más multidimesional de la democracia”.