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La búsqueda de propuestas que contribuyan a lograr soluciones a los problemas de nuestro medio ambiente debe partir de iniciativas que revisen las bases estructurales y en las que los ciudadanos participen activamente.

En ello coincidieron los expertos que participaron en la mesa de trabajo “Deuda social y desastres socionaturales”, que se efectuó en el marco de la IV Cumbre de la Deuda Social que, organizada por el Parlamento Latinoamericano, se realiza en Caracas.

Enrique Leff, representante del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, destacó la importancia de desarrollar espacios de encuentro, como la Cumbre de la Deuda Social, que permitan debates, en los que participen activamente los ciudadanos, en relación con los diversos problemas que los aquejan, en especial los relacionados con el medio ambiente.

“Estos espacios son reflejo del hambre que tiene la ciudadanía de espacios para buscar soluciones a los problemas que los aquejan”, señaló. Destacó que desde instituciones como Naciones Unidas se está trabajando en función de la búsqueda de mecanismos para saldar la deuda social con los más desposeídos y excluidos.

Leff explicó que una de los objetivos del organismo es dar cumplimiento a las Metas del Milenio asumidas por los estados miembros en la Cumbre del Milenio, efectuada en el año 2000.

Omar Ovalles, docente universitario venezolano, disertó sobre la importancia de la búsqueda de soluciones estructurales para afrontar los problemas ambientales y los desastres naturales. “Es necesario pasar del operativo de emergencia a la prevención y a los cambios sociales”, dijo.

“Sólo la lectura social de los eventos permitirá la búsqueda de soluciones estructurales, por encima de las soluciones inmediatistas”, agregó.

Entretanto, Simón Colmenares, de la asociación venezolana de Alcaldes Bolivarianos, refirió que en Venezuela se está desarrollando un proceso que está convirtiendo a los individuos en ciudadanos. En ese contexto, consideró importante evolucionar hacia la articulación de propuestas, como el desarrollo endógeno.

Colmenares opinó que el modelo de desarrollo endógeno empodera al ser humano, lo convierte en un ciudadano que participa activamente en los procesos de transformación.

Por su parte, Carlos Alvarado, viceministro venezolano de Desarrollo Social, resaltó que durante la actual administración se han alcanzado importantes logros en la salud, la educación y la seguridad social.

Resaltó los alcances conseguidos en el programa educativo de alfabetización Misión Robinson, que desde 2003 ha logrado disminuir en un 80% el nivel de analfabetismo que existía en el país. “Estamos a punto de declararnos un país libre de analfabetismo”, aseveró.

Destacó que la deuda social “es un compromiso histórico no saldado de los gobiernos con sus habitantes, en materia de derechos económicos, comunitarios, culturales y ambientales”.

Alvarado explicó para dar paso a las trasformaciones sociales requeridas para saldar la deuda social es necesario el desarrollo de proyectos en los que se modifiquen las estructuras convencionales de poder.

En ese sentido, indicó que en Venezuela se están dando importantes cambios sociales, a partir de la aprobación de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, en 1999, que establece que en el país debe existir un sistema democrático participativo y protagónico, para los ciudadanos.

“Nos podemos hacer transformaciones sociales y revolución sin tocar las estructuras de los sectores de poder”, afirmó Alvarado.