La OTAN le perdió la pista al submarino ruso Rostov del Don en aguas cercanas al Líbano. ‎Se trata de un submarino de la clase Kilo (según la denominación de la OTAN) o Proyecto 636 ‎Varshavyanka (según la denominación rusa), una serie de submarinos rusos de propulsión diésel ‎y eléctrica considerados los más silenciosos del mundo. ‎

El submarino ruso Rostov del Don está armado con misiles subsónicos Kalibr y cuenta con ‎equipamiento de vigilancia. La OTAN emprendió, sin éxito, una gran operación para volver a ‎localizar este submarino ruso. ‎

Simultáneamente, las comunicaciones de la aviación militar británica con base en Chipre ‎se vieron interrumpidas. La OTAN cree poco probable que dicha interrupción se deba a Siria, ‎país que no dispone del equipamiento necesario para ello, y estima que se trata de un «ataque» ‎ruso. ‎

Desde hace 6 años, las fuerzas armadas de la Federación Rusa han mostrado sus capacidades en ‎la materia en la región de Kaliningrado, en Crimea y en Siria. Oficialmente, los aviones británicos ‎afectados son unidades de transporte aéreo, pero en realidad pudiera tratarse de aviones de vigilancia ‎radioelectrónica [1].‎

[1] “Russia ‘jamming signals’ at RAF base”, Larisa Brown, The Times, 19 de ‎marzo de 2021.