El primer paso para resolver la situación fue comprender a qué tipo de fuerzas estaban ‎enfrentándose las autoridades de Kazajastán. ‎

Dauren Abaev, vicejefe de la administración presidencial de Kazajastán, declaró que las ‎manifestaciones habían comenzado pacíficamente pero que todo cayó repentinamente bajo ‎el control de los provocadores. El uso de comunicaciones secretas fue esencial en la ‎coordinación de acciones violentas simultaneas contra objetivos predeterminados, lo cual implicó ‎la utilización de estaciones de recepción mediante servidores de alta tecnología emplazados fuera ‎de Kazajastán. Ello impidió que los servicios secretos y el ejército kazajo pudiesen interceptar ‎dichas comunicaciones. Un centro de mando coordinó la preparación y la orientación de toda la ‎operación terrorista. Así lo reconoció el presidente kazajo Kassim-Jomart Tokayev, el 7 de enero, ‎en un discurso a la nación [1]. ‎El presidente Tokayev declaró que «las fuerzas del orden y el ejército no cumplieron las ‎expectativas» y agregó: «Se ha hecho evidente la falta de fuerzas especiales, de equipamiento ‎especializado y de medios especiales». ‎

Entre los provocadores había especialistas en operaciones de guerra psicológica (PsyOps) capaces ‎de manipular a la gente. Estos especialistas priorizaron la transmisión por televisión en vivo de ‎desinformación preparada con antelación. Felizmente para las autoridades, los terroristas que ‎lograron ocupar el edificio del canal de televisión Mir no fueron capaces de controlar la torre de ‎televisión Koktobe, en Alma Ata, donde se encuentra la antena de transmisión. En conclusión, ‎el hecho de que no lograran apoderarse de los medios de difusión en Alma Ata tuvo enorme ‎importancia en el fracaso del golpe de Estado. ‎

La planificación de las acciones fue típica de las operaciones comando realizadas bajo un mando único

Un grupo importante (Alfa), que se componía de varios subgrupos, actuó simultáneamente en ‎Alma Ata [la ciudad más poblada del país] y en ciudades del sur y del oeste de Kazajastán, con el ‎objetivo de aterrorizar a la población, dispersarla e impedir la intervención de las fuerzas del ‎orden. La misión del grupo Alfa se tradujo en la ocupación e incendio de edificios administrativos, ‎el saqueo de tiendas y bancos, el levantamiento de barricadas en todos los barrios y un intento de ‎ocupación del aeropuerto de Alma Ata. Dauren Abaev subrayó que había tiradores de precisión ‎entre los terroristas con alto nivel de preparación para el combate y más brutales, los cuales ‎abatieron varios miembros de las fuerzas de seguridad. ‎

El objetivo táctico del grupo Alfa era perpetrar actos sangrientos que desviaran la atención de las ‎acciones del segundo grupo (Bravo), el cual ejecutaba ataques selectivos contra decenas de ‎armerías y depósitos de armamento y municiones de la policía y del ejército. ‎

El ex consejero del presidente Nazarbayev, Yermujamet Yertysbayev, estima que los terroristas ‎tenían cómplices dentro del país y señala que «la traición de cierto número de funcionarios y ‎agentes de las fuerzas del orden impidió frustrar los planes de los terroristas». Según Yertysbayev, ‎‎40 minutos antes del ataque contra el aeropuerto de Alma Ata hubo una orden de retirar el ‎dispositivo de seguridad de la instalación. Yertysbayev tiene probablemente razón ya que los ‎servicios de inteligencia kazajos no han podido encontrado pruebas de preparativos clandestinos ‎de los ataques terroristas a pesar de que, sólo en Alma Ata, operaron 20 000 atacantes ‎especializados.‎

Consecuencias

Fueron necesarios 3 o 4 días para restablecer en cierta medida el orden constitucional en todas ‎las regiones, liberar los edificios administrativos y las infraestructuras estratégicas y ponerlas bajo ‎protección militar. Se procedió a cerrar las fronteras y se instalaron 70 barreras de seguridad en ‎todo el país. Numerosos responsables de administraciones regionales y de organismos encargados de hacer ‎respetar la ley han sido separados de sus funciones. ‎

Sin embargo, el presidente kazajo Kasim-Jomart Tokayev ha declarado que los provocadores ‎‎«no han depuesto las armas y siguen cometiendo crímenes o preparándose para hacerlo. ‎Es indispensable poner fin a sus acciones. Los servicios especiales de Kazajastán continúan ‎la operación de combate destinada a eliminar los terroristas en Alma Ata ». ‎

El ministerio del Interior de Kazajastán anunció las detenciones de 3 811 participantes en hechos ‎de violencia, la muerte de 26 personas que atacaron a las fuerzas del orden con armas de fuego y ‎que otras 26 personas han sido heridas. Según fuentes de la oficina del fiscal de Kazajastán ‎citadas por RIA Novosti «entre los terroristas detenidos en Kazajastán hay muchos ciudadanos ‎extranjeros pagados para perpetrar actos criminales». ‎

A pedido del presidente kazajo Kasim-Jomart Tokayev, Rusia envió a Kazajastán 3 000 soldados, ‎Bielorrusia envió 500, Tayikistán 200 y Armenia envió 70. Más de 70 aviones Il-76 y 5 An-124 ‎trasladaron el contingente de fuerzas de paz de la Organización del Tratado de Seguridad ‎Colectiva (OTSC) a Kazajastán. Son fundamentalmente subunidades de la 45ª Brigada, de la ‎‎98ª División y de la 31ª Brigada Especial, pertenecientes todas a las fuerzas aerotransportadas ‎rusas. ‎

El papel del contingente de la OTSC

El mandato otorgado por OTSC no prevé la participación de ese contingente en operaciones de ‎combate en Kazajastán. Su misión consiste esencialmente en garantizar la protección de las ‎instalaciones vitales. Subunidades de la 98ª División Aerotransportada rusa controlan el ‎aeropuerto en Nursultán [la capital kazaja], la sede del Estado Mayor General de las fuerzas ‎armadas y el edificio del centro de televisión Kazmedia.‎

Una subunidad independiente perteneciente a las fuerzas rusas de operaciones especiales asumió la ‎protección del palacio presidencial en Nursultán, del banco central y del Consejo de Seguridad ‎Nacional de Kazajastán. Subunidades de la 45ª Brigada de destino especial han sido desplegadas ‎en el sudeste de Kazajastán para proteger el aeropuerto especial de Alma Ata y el centro ‎operativo de la defensa aérea conjunta de la Federación Rusa y de Kazajastán, también en ‎Alma Ata. ‎

Otras subunidades de la 45ª Brigada Aerotransportada fueron desplegadas en el este de ‎Kazajastán, en la ciudad de Ust-Kamenogorsk, el centro administrativo de la zona de la industria de ‎la minería del este del país. En el norte, subunidades de la 31ª Brigada garantizan la seguridad de ‎las instalaciones de Kazatomprom, la compañía nuclear nacional de Kazajastán. ‎

Paralelamente, pequeñas unidades rusas –como equipos de neutralización de operaciones ‎psicológicas, equipos de operaciones de guerra psicológica y de reconocimiento– podrían prestar ‎apoyo a las unidades antiterroristas locales. ‎

Por ejemplo, un grupo ruso de reconocimiento aerotransportado utiliza el sistema RB-‎‎341V Lieer-3. Los drones (aviones y helicópteros de búsqueda sin piloto y silenciosos) capturan ‎y transmiten durante las 24 horas imágenes de video o recogen datos SIGINT (información de ‎inteligencia de señales electromagnéticas) en una amplia gama de frecuencias, que incluye las ‎redes GSM (sistema global de comunicaciones móviles). Cuando se descubre una red sospechosa, ‎se procede a interferir sólo algunos transmisores de la red, lo cual impide la transmisión de ‎órdenes a los terroristas que tratan de comunicarse con su cadena de mando. La zona donde ‎se interfieren las comunicaciones se concentra en objetivos seleccionados en un radio de ‎‎6 kilómetros. Las plataformas aerotransportadas rusas también sirven como repetidoras de radio ‎para los militares kazajos que operan en las zonas urbanas, donde los edificios pueden hacer más ‎difícil la recepción. ‎

Las tropas aerotransportadas rusas sirven también disponen de otro sistema terrestre montado en ‎un vehículo 8×8. Se trata del RP-377LA Lorandit, sistema que combina potentes estaciones de ‎búsqueda de fuentes de frecuencias con estaciones de interferencia selectiva, todas en la gama ‎‎3 MHz-3 GHz.‎

Otro grupo ruso está especializado en el reconocimiento especial, efectuado por personal militar ‎altamente calificado. En este caso, el personal militar ruso está entrenado en la infiltración ‎secreta entre los terroristas para recoger informaciones del tipo HUMINT (datos de inteligencia de ‎origen humano), con vistas a permitir anticipar acciones futuras, detectar redes y medios de ‎transmisión de disposiciones jerárquicas, localizar y seguir a los jefes de los terroristas y emplazar ‎dispositivos de localización permanente. ‎

Al igual que el contingente ruso en Siria, el contingente desplegado en Kazajastán está conectado ‎a las redes del sistema centralizado MK VTR-016 del ministerio de Defensa de la Federación ‎Rusa, que utiliza el sistema Auriga-1.2V. Cientos de mini-estaciones móviles de video portátiles ‎distribuidas en las zonas de responsabilidad atribuidas a los militares rusos en Kazajastán envían ‎información secreta en tiempo real a Moscú a través de los satélites rusos de comunicaciones ‎militares. Gracias al servidor de Huawei, el más poderoso del mundo, esas transmisiones son ‎muy difíciles de interceptar y de interferir. En ausencia de factores capaces de perturbar la ‎comunicación, Auriga-1.2V permite a oficiales muy experimentados optimizar las acciones de sus ‎subordinados en el terreno desde la sala de operaciones del estado mayor aerotransportado ‎ruso.‎

Después de ocupar Irak, las tropas ocupantes estadounidenses tuvieron mucho trabajo teniendo ‎que lidiar con los grupos armados sunnitas que secuestraban ciudadanos occidentales. Para ‎infiltrar esos grupos, las fuerzas especiales estadounidenses organizaron una operación selectiva, ‎creando su propio grupo de “secuestradores” mientras que los “secuestrados” eran agentes de ‎inteligencia infiltrados en los medios aliados de Estados Unidos. Ustedes recuerdan posiblemente ‎a las periodistas Marie-Jeanne Ion (de Prima TV, Rumania) y Florence Aubenas (del diario francés ‎‎Libération). Cuando el grupo [de falsos secuestradores] adquirió cierta notoriedad gracias a la ‎difusión de videos –retransmitidos por medios iraquíes y por los medios internacionales–, atrajo la ‎atención de verdaderos grupos armados que comenzaron a proponerle hacerse cargo de los ‎‎“secuestrados”. Así eran descubiertos y neutralizados los miembros de los verdaderos grupos ‎clandestinos. ‎

Las fuerzas armadas rusas demuestran que han sacado sus propias enseñanzas de las innovaciones ‎estadounidenses en la lucha contra los grupos clandestinos en Irak. Los especialistas rusos en ‎operaciones psicológicas han llegado a la conclusión de que es más fácil recurrir a la tentación ‎ante las células terroristas que tratar de buscarlas para neutralizarlas. Siguiendo el modelo ‎estadounidense, los rusos han creado un falso “Frente de Liberación de Kazajastán” que divulga ‎videos a través de los medios sociales e incita las células terroristas que participaron en el ‎levantamiento a unírsele. ‎

[1Kassym-Jomart Tokayev speech on terrorist attack”, por Kassym-Jomart Tokayev, Voltaire Network, 7 de enero de 2022.