Darwin definió a la evolución biológica como ‘la descendencia con modificación’. La definición es sencilla, amplia y general, como lo es también la Teoría de la Evolución por selección natural, que se sustenta en cuatro premisas: variabilidad, sobreproducción, competencia, y supervivencia y reproducción diferencial de los organismos. Con esta formulación teórica, Darwin buscó explicar la diversidad morfológica, fisiológica y conductual de los organismos, la adaptación al entorno ecológico, así como la diversidad global del mundo viviente.

La Teoría Evolutiva revela una estructura lógica muy consistente; está basada en un modelo hipotético deductivo y es susceptible de comprobación empírica. En efecto, la Teoría de la Evolución permite explicar las transformaciones evolutivas, pasadas y presentes. “La Teoría tiene grandeza y claridad y consecuencias demostrables” afirmó Darwin en el ocaso de su vida. Esto ha podido ser ratificado en múltiples casos. Uno de los más conocidos en el mundo científico es la evolución de los pinzones de Galápagos, estudiado por más de 30 años por Peter y Rosemary Grant, quienes han demostrado que, en determinadas condiciones, la evolución puede ocurrir en pocos años y puede ser observada en la naturaleza.

El biólogo Ernest Mayr, que fuera conocido como el “Darwin del siglo XX” por ser uno de los científicos que más profundizó en el sistema conceptual de la Teoría de Darwin, llegó a la siguiente conclusión: “Un análisis de las diversas teorías darwinianas me llevó a la conclusión de que el paradigma de Darwin consiste en varias subteorías principales e independientes. El darwinismo no puede constituir una teoría única, pues la evolución orgánica consiste en dos procesos independientes: la transformación en el tiempo y la diversificación en el espacio geográfico y ecológico. La Teoría de Darwin contiene cinco subteorías: la evolución en el tiempo, la ascendencia común, el gradualismo, la multiplicación de las especies y la selección natural”.

La teoría evolutiva actual tiene su mejor expresión en el neodarwinismo de la segunda mitad del siglo pasado, y en el pensamiento de reconocidos evolucionistas como Ernest Mayr que definió a la evolución como “la transformación en el tiempo y diversificación en el espacio geográfico y ecológico”, y Theodosius Dobzhansky quien afirmó: “La evolución orgánica constituye una serie de transformaciones parciales o completas e irreversibles de la composición genética de las poblaciones, basadas en las interacciones con el ambiente. Consiste en radiaciones adaptativas a nuevos ambientes, ajustes a cambios ambientales en hábitat determinados y el origen de nuevas formas de explotar hábitat ya existentes. Estos cambios dan lugar a una mayor complejidad en el patrón de desarrollo, en las relaciones fisiológicas y de interacciones entre las poblaciones y el ambiente”.

En efecto, el concepto de evolución cruza todos los niveles de la biología: el origen de la vida se explica como el proceso la evolución química precelular que tomó millones de años; la evolución de los primitivos organismos procariotas y eucariotas, con lo cual se abrió la posibilidad para el surgimiento de una infinidad de formas de vida como las plantas y animales superiores; y la evolución humana, que fue el resultado de la evolución química y biológica, además de social y cultural.

La Teoría de la Evolución tal como fue formulada por Darwin tiene plena vigencia, aunque ha debido ser modificada y ampliada. En efecto, desde fines del siglo pasado y desde los primeros años del presente, biólogos de diferentes disciplinas vienen perfeccionando la teoría evolutiva, mediante las contribuciones de la genética de poblaciones, la biología molecular, del desarrollo y la ecología de comunidades, todo lo cual ha llevado a configurar la versión revisada y ampliada de la Síntesis Moderna de la Evolución o Teoría Sintética de la Evolución.

La Teoría de la Evolución es el eje unificador de la biología y tiene un alto valor heurístico, ya que permitió el nivel estrictamente descriptivo y de catalogación de las entidades y hechos biológicos y logró integrar los conocimientos de los seres vivientes, que se desenvuelven en un medio natural cambiante en lo espacial y temporal por la dinámica de la propia naturaleza y por la acción antropogénica, como está ocurriendo en el presente.

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