Turquía ha desplegado fuerzas considerables en la gobernación siria de Idlib, violando así tanto la ‎soberanía de la República Árabe Siria como los acuerdos que el gobierno turco había contraído ‎en Sochi sobre la separación entre los grupos armados de la «oposición» siria y los yihadistas ‎aún atrincherados en Idlib. ‎

Durante todo el mes de febrero se han registrado, en suelo sirio, al menos 16 combates de ‎envergadura entre las tropas turcas y el ejército regular sirio, con numerosos muertos de ambas ‎partes. El canal de televisión satelital Russia 24 mostró imágenes de fuerzas turcas disparando ‎misiles antiaéreos contra aviones rusos de reconocimiento y el estado mayor ruso confirmó que ‎los militares turcos están dirigiendo a los yihadistas armados en el terreno. ‎

Mientras tanto, la prensa occidental mantiene el más profundo silencio sobre el hecho que marcó ‎el cambio de actitud de Turquía: el asesinato de 4 oficiales del FSB ruso, perpetrado ‎en Alepo, el 1º de febrero, por grupos armados turcomanos al servicio de Turquía [1].‎

Las fuerzas del ejército regular sirio prosiguen las operaciones de liberación del territorio sirio ‎ocupado por los yihadistas, pero han vuelto a perder el control de la ciudad de Sarraqueb y nuevamente ‎está bloqueada la autopista entre Damasco (la capital siria) y la importante ciudad siria de Alepo. ‎

Dos nuevos navíos de guerra rusos llegaron al puerto sirio de Tartús, a través del Bósforo. ‎

Francia y Alemania convencieron a 12 países miembros de la Unión Europea para firmar un ‎documento publicado en la prensa occidental, reclamando el cese de las hostilidades ‎por parte de Siria y Rusia, pero sin mencionar el papel de Turquía en la actual situación [2]. Sin embargo, otros 13 países ‎de la Unión Europea se negaron a firmar dicho llamado. ‎

La prensa turca reclama venganza por los soldados turcos muertos en Siria y publica imágenes de ‎civiles que huyen de los combates y tratan de llegar a pie hasta Turquía. El ministerio turco de ‎Exteriores expresó inquietud ante la posibilidad de que Turquía no pueda controlar a esas ‎personas. Las autoridades turcas aligeraron los controles en sus fronteras con la Unión Europea y ‎numerosos refugiados, presentes en Turquía desde hace tiempo, están tratando de cruzar hacia ‎Grecia. ‎

Mientras tanto, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, invocó el Artículo 4 de la OTAN para ‎reclamar una sesión de consulta [3]. ‎

Rusia aceptó la realización de una reunión cumbre con Francia y Alemania sobre la situación ‎en Idlib, encuentro previsto para el 5 de marzo. Turquía trató de que el presidente Erdogan ‎fuese incluido en esa cumbre, pero la proposición fue rechazada por Rusia. ‎

Ahora se habla de un posible encuentro, aparte, entre el presidente turco Erdogan y el presidente ‎ruso Vladimir Putin, que tendría lugar el 6 de marzo. Ambos presidentes sostuvieron una ‎conversación telefónica. ‎

La OTAN prevé continuar el despliegue de sistemas antiaéreos en Turquía, compromiso que había ‎cumplido hasta ahora sólo en un 40% [4]. La alianza atlántica reiteró su apoyo a ‎Turquía, pero no se implicará junto a Ankara. ‎

[1] «Grupos armados por Turquía asesinan ‎‎4 oficiales rusos del FSB en Siria», Red Voltaire, 4 de de febrero ‎de 2020.

[2] «Tribune ‎conjointe de quatorze ministres des Affaires étrangères européens», ‎‎Le Monde (Francia), Réseau Voltaire, 27 de febrero de 2020.

[3] «Déclaration du secrétaire général de l’Otan à l’issue des ‎consultations menées au titre de l’article 4», por Jens Stoltenberg, Réseau ‎Voltaire, 28 de febrero de 2020.

[4] “Press point by NATO”, por Jens ‎Stoltenberg, Voltaire Network, 28 de febrero de 2020.