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Prensa Latina informa que según la versión electrónica del periódico, la fuerza aérea norteamericana elaboró un informe en el cual admite que está entre sus ojetivos el ataque a satélites, de ser necesario.

La vicepresidenta del Centro de Información para la Defensa, Theresa Hitchens, señaló que el documento explica a los jefes de ese cuerpo los procedimientos para lanzar acciones punitivas en el espacio.

En el estudio se perfila la opción de un ataque preventivo contra los satélites de otras naciones consideradas enemigas, incluso de estados neutrales.

Las intenciones de Washington de convertir el espacio en un campo de batalla se convirtió en un tema caliente para las relaciones de Estados Unidos y Canadá, destaca el matutino.

Analistas locales expresaron su temor a que el primer ministro canadiense, Paul Martin, esté siendo arrastrado por los proyectos bélicos del Pentágono, agrega.

El vicejefe del Comando Espacial de la fuerza aérea estadounidense, general Daniel Leaf, restó importancia al texto, al señalar que sólo discute el potencial del Pentágono para eliminar a los satélites.

Nuestros actuales planes no siguen esas líneas, enfatizó el militar, en un intento por limitar las críticas.

La administración de George W. Bush está inmersa en la militarización del espacio, para lo cual construye el polémico sistema de defensa antimisiles.

Sin embargo, los proyectos de la Casa Blanca no han dado los frutos esperados, pues el 14 de febrero último fracasó una prueba por segunda vez en dos meses.

El ensayo de diciembre fue el primero en casi dos años del sistema antimisiles, defendido Bush pero criticado por legisladores y diversas organizaciones que cuestionan su utilidad y costo.

El programa es una versión reducida de la Iniciativa de Defensa Estratégica propugnada por el ex presidente Ronald Reagan en la pasada década de los 80.

Según fuentes del Capitolio, esa iniciativa podría costar a los contribuyentes estadounidenses cerca de 50 mil millones de dólares.

China y Rusia han manifestado su oposición a los renovados propósitos de Washington de militarizar el espacio.