El presidente de Turquia, Recep Tayyip Erdogan, declaró el 13 de octubre de 2014 que «quienes participan en los bombardeos en el Medio Oriente no buscan la paz sino el petróleo».

Al ser interrogada, el 14 de octubre, durante la rueda de prensa cotidiana del Departamento de Estado, la vocera Jen Psakis afirmó de nuevo que el único objetivo de la coalición que Estados Unidos encabeza en el Medio Oriente es luchar contra la amenaza que representa el Emirato Islámico.

Pero en el campo de batalla, a pesar de los bombardeos de la coalición, el Emirato Islámico, en vez de debilitarse, se hace cada vez más fuerte, aunque el informe mensual de la Agencia Internacional de la Energía (AIE) afirma que los bombardeos contra las instalaciones petrolíferas han reducido el tráfico ilegal de petróleo en más del 75% [1].

En Washington, la portavoz del Departamento de Estado no quiso abordar esos argumentos.

[1] «En Irak, la coalición defiende sus propios intereses petroleros», Red Voltaire, 17 de octubre de 2014.